Archivos para enero, 2008

Actualmente se ha hecho muy famosa la astrología, la parapsicología y otros conocimientos pseudo-místicos provenientes de Oriente, de modo general creo que se debe al descreimiento en el que ha caído el Cristianismo en las zonas más desarrolladas de Occidente. Este virtual colapso de las creencias religiosas ha sido consecuente, y casi paralelo, de la preeminencia que la sociedad ha atribuido a la razón como elemento capaz de proveer de sentido a toda la vida del hombre. Pero sucedió que la razón no pudo cubrir el vacío dejado por el rechazo de la religión.

Entonces resurge la dimensión rechazada, pero esta vez retorna desde Oriente como una especie de aspecto psíquico sin el cual el hombre no puede vivir. En parte brota como formaciones delirantes sobre la omnipotencia humana y su poder mental y sobrenatural para obrar hechos prodigiosos, que esconde la incapacidad de asumir terribles frustraciones humanas como fueron las guerras mundiales entre otras; pero, por otro lado, como se dijo, es la reaparición de aquel aspecto humano fundamental que fue abolido.Retorna, pero de otro modo. No es el regreso de la religión Católica ni de otra en su lugar, sino que se trata de formaciones nuevas, que toman elementos desde muchas fuentes. El eclecticismo es característico de este pensamiento y es necesario tener presente que a cada creencia subyacen supuestos filosóficos diferentes, distintas posturas ante cuestiones fundamentales del hombre. Una de ellas es el pensamiento acerca del destino y la libertad. 

La astrología es un “arte adivinatorio que estudia la influencia de los astros (según su posición y su aspecto) sobre los acontecimientos terrestres y el destino del hombre, y pronostica el futuro”, según el diccionario Salvat. Posee un fuerte determinismo implícito. Los hechos humanos son pensados desde la pre-determinación por parte de los astros. No se trata de una total abolición de la libertad, si así fuera, sería muy fácil refutar la astrología, pero no lo es tanto.

Se puede discutir cuánto pueden influir los astros sobre las personas. La luna influye sobre la marea, el clima y la situación geográfica influyen en el estado de ánimo de las personas; pero se trata de influencias, condicionamientos, no causa y efecto en sentido absoluto: el hombre presenta un nivel evolutivo considerablemente mayor que una marea. De todos modos, la intención de este escrito no es tratar la validez de estas suposiciones, sino lo que ellas implican, en la subjetividad de las personas. La identidad de una persona se ha ido configurando a lo largo de la historia de su vida mediante lo que ya poseía como herencia genética y lo que ha adquirido de su medio, así como también de la interrelación de estos dos elementos. Como la astrología no afecta la genética lo que debe analizarse es el segundo aspecto. La persona toma del medio elementos que pasan a funcionar dentro de la psiquis como representaciones mentales: un niño pequeño quiere ser grande y fuerte como su papá, entonces incorpora esta representación de su padre como ideal y así se va conformando su identidad. Es de esperar que una persona normal cuando sale de la adolescencia y se halla en condiciones para afrontar la vida adulta tenga una identidad más o menos íntegra: sabe quién es, que cosas vivió, hacia dónde quiere dirigir su vida, que creencias tiene, etc.Cuando la identidad de una persona es frágil, no está bien constituida, no sabe quién es, que quiere en su vida, esta persona va a buscar en el medio que la rodea elementos que le puedan servir para tapar los “agujeros” de su personalidad. Estos “baches psíquicos”, o déficits en la constitución subjetiva, muchas veces se ponen de manifiesto ante las frustraciones que toda persona tiene.La persona que recurre a la respuesta astrológica, muchas veces lo hace buscando un sentido para su vida, significado para sus sentimientos (quizás el punto más complejo de la situación) y el tan esperado “qué hacer en el futuro”, “cómo me va a ir”. Encasillando a las personas dentro de un signo del horóscopo, o prediciendo la vida de la manera que sea, se le da al sujeto aquellas representaciones mentales que le faltaban para constituir su identidad.Una persona madura difícilmente acuda a la astrología para que le diga qué hacer.

La astrología, de este modo, tiene una función de “parche” importante. “Aquí donde yo no sé quién soy, ella me dice que soy de Tauro, y que tengo tales emociones, capacidades, defectos, cómo me va a ir en el amor y en el trabajo, etc.”; todas aquellas cosas en las cuales yo tenía una gran libertad para decidir qué hacer y que sin embargo quedan en manos de este conocimiento. 

El tema está haciendo “ruido”. Nos comenzamos a preguntar qué es eso de la crisis financiera, del mercado hipotecario de EE.UU., etc., sin comprender bien de qué se trata. No obstante ello, el temor ya puede olerse en el aire.

[Foto: Oso. Polar porque viene del norte. Se denomina “bear market” en finanzas al mercado bajista]

Es interesante el momento para aportar un comentario desde el área que relaciona Psicología y Finanzas, que puede denominarse Psicología Económica o Psicología Financiera (también Socionomics Model). En este sentido, la pregunta a responder es la que se refiere a qué significa que los mercados de capitales se estén “cayendo”, que presenten fuertes bajas y fuertes pérdidas.

La apreciación del sentido común nos lleva a pensar que, “debido a que la economía de EE.UU. anda mal, entonces se producen las pérdidas en la Bolsa”. Esta es la apreciación normal acerca del fenómeno, que proviene de los conocimientos básicos que poseemos sobre Economía. Si bien el razonamiento es lógico, es incorrecto en el caso de la Bolsa.

La Bolsa, el mercado de valores, es algo así como “el lado oscuro” de la ciencia económica. Por más que la teoría económica especula y especula al respecto, no logra comprender cabalmente como funciona este asunto.

El punto crítico es que, en realidad, la Bolsa no reproduce lo que sucede en la economía real, sino que, en cambio, la anticipa. De modo que, las caídas de estos días no están hablando acerca de lo que sucedió en los últimos meses en EE.UU., sino que hablan acerca de lo que los inversores creen o perciben que va a pasar en el futuro.

Lo explicamos con un ejemplo muy sencillo: tenemos dos personas; el señor A y el señor B. El señor A piensa que éste es un buen momento para realizar inversiones inmobiliarias en Argentina; como posee mucho dinero, compra un gran terreno y comienza a construir un edificio de departamentos de los que en futuro obtendrá grandes ganancias. El señor B piensa lo mismo acerca del sector inmobiliario y desearía hacer lo mismo que A, no obstante, no dispone del capital suficiente para hacerlo. De modo que decide comprar acciones en la Bolsa de una empresa que se dedique al rubro inmobiliario y que esté planenado invertir; por ejemplo, compra acciones de IRSA.

Una pregunta define la cuestión: ¿cuánto le lleva al señor A terminar su proyecto? Mucho tiempo, ¿no es cierto? ¿Cuánto tiempo le lleva al señor B compra las acciones? Unos minutos a través de un agente de Bolsa. Ambos poseen la misma perspectiva acerca de la economía “real”, sin embargo, la decisión del señor B posee mucha más velocidad que la del señor A. Por ello, la bolsa no es el reflejo de los balances de las empresas, sino que muestra la PERCEPCIÓN FUTURA que los inversores poseen acerca de cómo le va a ir a una empresa en sus actividades.

De modo que podemos, con estas simples premisas de análisis que nos brinda la Psicología Financiera, interpretar la realidad social y hacer nuestras deducciones cuando miramos lo que sucede en el Bolsa. Es también una interesante vía de poder relacionar el área con el resto de la sociedad.

[Foto: Clara Rojas cautiva por las FARC]

Esta semana ha sido de notoria repercusión global la liberación de dos mujeres secuestradas por las FARCS en Colombia, a través de la mediación exclusiva del presidente de Venezuela. Tal repercusión ha motiva el presente artículo, en busca de eslcarecer algunos conceptos específicos (que se han utilizado de modo apresurado a nuestro criterio) y de señalar una extraña inclinación que creemos percibir hacia la naturalización de estas prácticas terroristas como si se tratase de un recurso político más… entre otros…

¿Selva o civilización? Ninguna de las dos cosas: no se trata de “estados primitivos de vida” o como quiera llamársele, sino de terrorismo. Aunque los guerrilleros aparezcan mediáticamente como seres apacibles y que saludan afectuosamente, provocan un serio daño sobre la psiquis de las personas que han secuestrado.

La pregunta más llamativa acerca del caso es la que se refiere al hijo que Clara Rojas tuvo con un guerrillero de las FARCS. Nos centramos en este detalle porque parece ser el más resistente a las explicaciones mediáticas y, por ende, el más difícil de manipular puesto que se trata de un fenémeno, no de especulaciones.

¿PUEDE TRATARSE DE UN SÍNDROME DE ESTOCOLMO?

Entre raptores y raptados puede crearse un lazo afectivo que se desarrolla progresivamente a partir de la regresión a una condición psicológica infantil. El sujeto secuestrado adopta la causa del secuestrador por medio del mecanismo psíquico de la identificación: se trata del Síndrome de Estocolmo, una relación afectiva de naturaleza probablemente perversa que nace de la exigencia de la mente de recuperar el equilibrio después del shock de la captura.

La definición de este Síndrome fue dada por el criminólogo y psicólogo Nils Bejerot, que colaboró con la policía durante un secuestro en 1973, del cual toma el nombre este fenómeno; en aquel hecho, los prisioneros se habían negado a declarar, tras su liberación, en contra de sus captores, incluso los defendieron. Pero la popularidad de este término se debió al caso de Patricia Hearst. En sentido estricto, se trata de una condición ligada a condiciones de secuestro o rapto; no obstante, algunos investigadores lo remiten a otras situaciones de naturaleza relacionada, como pueden serlo la violencia doméstica, el trato interno de sectas religiosas o campos de prisioneros. En todos los casos se trata de situaciones de dependencia.

En cierta medida, el síndrome se puede explicar debido a que, tras el rapto, la psquis de la víctima buscará un nuevo equilibrio en medio de una situación desconocida. Paradojalmente, la primera persona con la que el secuestrado puede construir una relación humana es, propiamente, su raptor. La relación humana propuesta a la víctima no es en ningún modo comparable a aquellas situaciones normales en la familia o en la sociedad. Está fundada en una dependencia total: una interacción asimétrica que esquematiza el nuevo sistema de valores de la víctima.

Se dan otros fenómenos psicológicos concurrentes como la regresión, la identificación, pero es de destacar el hecho que, durante le secuentro, el prisionero toma inevitablemente consciencia del propio valor de “mercancía de cambio” y de las fluctuaciones de su “precio” durante las negociaciones: pierde así toda identidad social; considerado un bien material, entra en proceso de deshumanización.

El caso de Clara Rojas puede tratarse o no de Síndrome de Estocolmo. No obstante, no se trata de diagnosticar, no tiene mayor trascendencia para el análisis psico-social. Se trata de comprender un fenómeno alienante y violento, en toda su crudeza, independientemente de las pretensiones medíaticas de natulaizar el hecho.

Según nuestro criterio, no se dan la condiciones suficientes para que se trate de un Síndrome de Estocolmo, puesto que Clara Rojas comprendía cabalmente lo que era la guerrilla y el secuestro, incluso convivía con esa realidad colombiana y fue voluntariamente a la selva por su amiga Ingrid Betancourt. Todas estas peculiaridades no coinciden con los requisitos necesarios para diagnosticar el síndrome. Por otra parte, la coordialidad forzada que parecía verse en su comportamiento al saludar a los guerrilleros y su renuencia a declaraciones extensas no parece indicar una “amigable convivencia” en la selva.

No olvidando que poseemos muy pocos elementos (y viciados, como casi todo lo que proviene de los mass media), nos inclinamos a pensar que no se trata de Síndrome de Estocolmo.

PERO ENTONCES… ¿CÓMO QUEDO EMBARAZADA?

Aún cuando sea la hipótesis menos aceptada por la consciencia popular, me inclinaría a pensar que pudo tratarse de una violación (supuesto que será muy difícil de corroborar o refutar). Por el carácter que parece tener Clara Rojas, debe haber sido una prisionera difícil para los guerrilleros de las FARCS, tal vez una violación era un medio posible de intentar doblegarla. Si esto es así, Clara Rojas posee, en este momento, un puñal para atravesarles el corazón por las espaladas a sus ex-captores.

[Foto: Clara Rojas junto a su madre tras ser liberada. Ojeras, brazos muy delgados, palidez en el rostro… parecía en peores condiciones que su par colombiana liberada.]

EL CASO DE PATRICIA HEARST.

Nieta de un magante millonario, fue secuestrada el 4 de febrero de 1974 de su departamento en California por un pequeño grupo de izquierda denominado “El Ejército de Liberación Simbionés” (SLA). Poco tiempo después, el 5 de abril de mismo año fue fotografiada con un arma de largo alcance en el asalto a una sucursal del banco Hibernia, junto a sus raptores.

Más tarde se supo que había cambiado su nombre por el de Tania y se había comprometido con las ideas del SLA. Se dictó una orden judicial de captura y en septiembre de 1975, fue arrestada en el departamento de otro de los militantes.

En su juicio, comenzado el 20 de marzo de 1976, Hearst declaró que había sido encerrada y cegada en un armario y abusada física y sexualmente, produciéndosele un “lavado de cerebro”; un caso extremo de síndrome de Estocolmo, en el que los rehenes acaban compadeciéndose por los capturadores. La defensa no tuvo éxito y fue acusada de robo de banco. Su sentencia fue reducida después de veintidós meses por el presidente Jimmy Carter.

Hearst fue puesta en libertad el 1 de febrero de 1979. Más tarde fue indultada por el presidente Bill Clinton durante las últimas semanas de su mandato. Hearst ha participado en diversas películas y es notoria su relación profesional con el director de cine John Waters. Ha escrito un autobiografía titulada “Every Secret Thing”.

[Foto: Patty Hearst durante el atraco protagonizado por el SLA en el banco Hibernia.]

Principio Fundamental

Publicado: 8 enero 2008 en psicología

“Los seres humanos pertenecemos a una historia evolutiva en la que la emoción fundamental es el amor y no la agresión o la indiferencia. Tanto es así que, cuando se interfiere con el amor, con la relación de convivencia en la que surgimos como seres legítimos en el mutuo respeto, nos enfermamos. Todos sabemos esto, y también sabemos que el único remedio es el amor.”

Humberto Maturana

Este es el punto de partida de la Psicología como ciencia y de mi trabajo profesional; lo que entiendo por salud y enfermedad.

Es la esencia del paradigma o modelo teórico que sustenta el desempeño en las áreas de atención. (En la foto: Ulises y Penélope, del poema La Odisea)

Con la cita que hemos colocado queremos decir que entendemos al hombre como un ser que proviene de una base de afecto y matriz biológica (familia) a través de la cual se configura su carácter, personalidad y temperamento. El hombre es el resultado de muchos años de evolución biológica, psicológica y cultural, y es el predecesor de aquel que llevará adelante su potencial. El ser humano surge de una estructura de relaciones en la que el afecto fundamental es el amor, y la interacción privilegiada la cooperación.