Archivos para febrero, 2017

La Amante al desnudo: ¿sexo crudo o cocido?

El enamoramiento rompe todas las estructuras… sociales… mentales… es un oportunidad de cambio… y el sexo marca a fuego esa ruptura.

El sexo y el enamoramiento desestructuran el sistema de pensamiento racional. Podría decirse de modo inverso: una vida ordenada y domesticada (o sea: la “rutina”) mata toda pasión. Por ello, por el potencial caótico y desorganizador que el sexo posee sobre la psiquis, la construcción ideológica de nuestra cultura, cómo nos organizamos socialmente, atenta contra la vida sexual que requiere libertad y una alta dosis de caos. Problema difícil de resolver o de conciliar con las urgencias cotidianas.

Sin embargo, si miramos desde otra perspectiva al sexo crudo, podemos ver que la desestructuración que produce, el reclamo de imaginación desesperada que posee y la energía que moviliza, implican elementos esenciales del proceso creativo. Por lo tanto, esta movilización sexual que introduce el/la Amante estimula la inteligencia… ¡el problema es que no es sencillo resistir la tensión! y parece ser necesaria la estructuración racional y la codificación… de la sexualidad. Como el relato de Ulises muestra, no cualquiera se aguanta el canto de las sirenas.

Una chica superpoderosa

Hace 3,5 millones de años Lucy se puso de pié; ya no podía refugiarse en los árboles y debió erguirse porque la sabana africana no le permitía ver a través de ella.

Al adoptar la bipedestación debió tomar en sus brazos a su pequeño hijo, que portaba a sus espaldas; al tomarlo en sus brazos no pudo recoger los frutos que necesitaba para alimentarse y debió ser ayudada por su comunidad y, especialmente, por el macho. Al tomar en brazos a su bebé lo estimuló con su mirada, su voz y sus gestos faciales desarrollando su sistema nervioso central vertiginosamente; para atraer al macho se volvió receptiva sexualmente a él de modo permanente, diferenciándose de las hembras de otras especies…

Al estar junto a ella y su cría, ella lo acarició y él volvió a vivir una experiencia inédita en la vida de un macho adulto… y permaneció junto a ella. Él se convirtió en humano por el afecto de una mujer, salió del sexo animal y limitado a la reproducción para conocer la sexualidad de las caricias.

Lucy representa de modo genérico a aquellas primeras mujeres, hembras homínidas, que con su toque divino cambiaron la especie. Ningún hombre tuvo jamás ese poder.

Presencias y Ausencias

El amante y la amante, tarde o temprano, afrontan el dilema de la presencia y la ausencia de la persona amada. Casi toda la imaginación artística se nutre de esta vivencia de los amantes relativa al encuentro y al desencuentro, en última instancia, a la vida y a la muerte.

Romeo y Julieta no pueden vivir el uno sin el otro, y ambos mueren de la insoportable experiencia de la ausencia. No hace falta citar ejemplos al respecto, casi todo cuento de hadas se alimenta de esta idea. La presencia-ausencia es un patrón muy temprano de la psiquis humana, relativa a cómo los bebés aprenden a soportar la ausencia de su mamá, de quién se separan progresivamente.

Pero… a veces es necesario descartar los cuentos de hadas y las producciones de Hollywood. Cómo muchos analistas han señalado, el centrar los cuentos y films en la ausencia o, en el mejor de los casos, en un final feliz, es un chantaje al amor, porque es un modo de evadir la pregunta: “¿qué pasa después, cómo sigue todo esto?” Ya sea Titanic donde todo el sentido parte de la pérdida-ausencia , como el cuento del caballero que rescata a la princesa al final del relato, sólo señalan un dilema inicial del amor.

Para plantear y resolver este problema vayamos un instante al planteo anterior: ¿qué está pasando con aquella mujer y aquel hombre enamorados? Dijimos que están parados sobre un arquetipo muy poderoso de la cultura y del Inconsciente Colectivo: el Amante. Ahora vamos a pensar esto en mayor profundidad y luego a alejarnos del sentido “fast food” (que nos ofrece significado rápido y al paso) para comprender el potencial creativo y hasta curativo de la experiencia. Para ello, vamos a buscar tesoros escondidos en algunas poesías de más de cuatro siglos.

Oh llama de Amor viva,

Que tiernamente hieres,

De mi alma en el más profundo centro,

Pues ya no eres esquiva,

Acaba ya si quieres,

Rompe la tela de este dulce encuentro!

El Arquetipo

El enamoramiento, cuando se posiciona sobre el arquetipo del Amante produce dolor y la ausencia del amor revela la falta del alma de un amor más profundo. Del mismo modo que el placer, el dolor y la angustia son parte del Arquetipo del Amante, aspectos necesarios de su experiencia, que conectan con una realidad trascedente.

Problemas de género

Ruaj es una palabra hebrea que significa “espíritu”. El problema radica en que al traducirse desde las lenguas originarias se le atribuyó el género masculino, siendo que en hebreo la palabra es neutral y adquiere el género según el contexto, y el contexto en el que usualmente empleó esta palabra Jesús es femenino.

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La conexión perdida

El hombre no sabe cómo hacer para mantener la conexión con la Ruaj (todo hombre, no sólo el enamorado que es quien se anima a confesarlo), qué es aquello que tan naturalmente tiene la mujer amante y con lo que embriaga al hombre. Y tal vez nunca va a tener receta para ello. Desea conectar con la Ruaj y no sabe cómo; pero intuye que la mujer de quién está enamorado es una oportunidad de mantener la conexión. En vez de defenderse de ello, puede aprender a poder vivir el momento de esta conexión, tocándola y besándola cuando la tiene; transformándola en arte cuando no está.

La amante está lejos, la tensión de la añoranza es terrible, pero esta tensión lleva a conectar con las artes como modo de expresión de la sensación y el sentimiento más allá del pensamiento lógico y racional.

Resulta difícil de soportar y lo que se quema en el fuego por la llama de la sexualidad es el afán del ego de poseer a la mujer, en vez de dejarla ir para que retorne como musa inspiradora o como espejo de la Ruaj.

El dejarla partir y transformarla, cual alquimista en el oro del arte, también es la clave para producir su retorno por medio del amor, el cual no se puede producir a fuerza de Guerrero sino que debe emerger libremente desde ella como deseo hacia el Sí mismo del hombre.

Sorprende y no deja de sorprender el inmenso poder que tiene la activación del arquetipo del Amante sobre el ser humano. Ella es una música suave que transporta a un paraíso que alguna vez él perdió , tal vez con otra mujer…

La mujer posicionada sobre este arquetipo muestra la conexión con ese paraíso por medio de lo que genera en el hombre; su presencia revela en el Self al arquetipo del Amante que es la llave de acceso a la Ruaj, pero no por el lado del poder y la fuerza, sino por el de la sensibilidad propia de lo femenino. De modo que la amante ha conectado con el modelo de Dios en el espíritu del hombre, por eso ella denota tanto poder; al mismo tiempo, él hace emerger en ella su patrón de Dios, como el del hombre que la seduce y la enamora, halagandola, creando a través de ella, haciéndola fructífera otra vez, a través del arte.

¡Oh lámparas de fuego,

en cuyos resplandores

las profundas cavernas del sentido,

que estaba oscuro y ciego,

con extraños primores

calor y luz dan junto a su querido!