Cuando la vida te descarta (no-hacer III)

Llega una determinada edad en el transcurrir de las personas en la que empezamos a dudar acerca de qué es lo que estamos haciendo en este mundo y de cuál es la posición en la cancha en la que la vida nos ha colocado. Pronto nos damos cuenta que ya no somos titulares en este partido, sino que estamos en el banco de suplentes… ¿Qué es lo que sucede? ¿Algún poder invisible nos está descartando?

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¿Cuándo el Inconsciente Colectivo te descarta?

Cuando la vida de un ser humano deja de tener sentido creativo, cuando una persona “mecaniza” su vida de tal manera que ya no surge nada profundo que pueda conectarla con los significados más antiguos de la humanidad -ésos que nos llegan a través de los relatos de mitos y leyendas, fábulas y cuentos de hadas-, el Yo de ese individuo deja de “vivir esos símbolos”, deja de estar “conectado” con los arquetipos y patrones más antiguos -y al mismo tiempo permanentes de la cultura humana-; cuando eso sucede lo advertimos como una pérdida de sentido de nuestras vidas, como un menoscabo palpable de energía en nuestras sensaciones. Literalmente: nos vamos marchitando.

Entonces, algo aún peor nos ha sucedido: el Inconsciente Colectivo nos ha quitado su atención, ya no nos convoca como al actor principal de la película de nuestra propia existencia sino que meramente nos “subsidia” el resto de una vida lánguida en energía psíquica. Para comprender en su cabal magnitud esta afirmación, es necesario tener presente que en la Psicología Junguiana el Inconsciente Colectivo está vivo, tiene voluntad propia e independiente del Yo de cada individuo. Por lo tanto, puede descartarnos como si simplemente dejara de regar una planta para esperar que naturalmente se seque y sólo sirva de material de carbono para alimentar a un nuevo ser en la próxima generación.

¿Cuándo? ¿Cuándo sucede esto?

Como lo expresé: cuando nuestra vida deja de estar ligada, relacionada, a los mitos y creencias más antiguos de nuestra civilización. El espíritu de este tiempo, la mentalidad de una determinada época, la controlan los órganos sociales de poder y control; sin embargo, las masas a lo largo de la historia la controlan las ideologías y los sistemas de creencias -subjetivos, inmateriales- y no el poder material.

La producción de estructuras de significado racionalistas (digamos por ejemplo: pagar el crédito del auto todos los meses) fija nuestra energía psíquica en esos objetos y restringe la posibilidad de nuevas ideas libres. Más aún: podemos fijar nuestra propia imagen en una especie de “auto-idolatría” a través del perfil público en una red social.

Un mensaje para psicólogos

Este breve ensayo no está dirigido al público general (que también está invitado a leerlo), sino a mis colegas:

Un psicólogo que no puede entrar en la profundidad del símbolo no tiene razón de ser en esta sociedad.

Una enfermedad no te descarta, la pobreza no te pone en el “banco de suplentes de la superliga”, una limitación no te quita la mirada del Inconsciente Colectivo… si seguís produciendo símbolos; y las personas que debemos ayudar en esta tarea a otras personas somos los psicólogos en este momento particular de la historia de la humanidad. Pensá en aquella joven mujer argentina que escribe un diario íntimo para su hijito porque sabe que ella va a morir y ese cuaderno se transforma más tarde en un libro con el que ella atraviesa la misma muerte.

¿Para qué sirve un psicólogo que no puede conectar a las personas con el espíritu de la profundidad? Estimados psicólogos, colegas y amigos:

Dejen de vender su alma en Instagram y Netflix y pónganse a estudiar mitología.

Soy un poquito ácido en este comentario por una razón; Instagram idolatriza la imagen del Ego (en la que se enquista la psicopatología que nosotros intantamos resolver) y Netflix industrializa los símbolos (los cuentos de hadas), con lo que los encierra en un sólo significado posible (el que le da el productor) y cierra la posibilidad de múltiples sentidos e interpretaciones, que es desde donde surge el potencial de energía que nos trae el Inconsciente Colectivo. ¿Por qué, por qué y por qué? Porque las historias mitológicas permiten ser revividas, reeditas en nuestras vidas a lo largo de miles de años; una mujer hermosa que me tienta hoy como una sirena a Ulises en su retorno a Ítaca es el mismo símbolo con el que se animó a cruzar el mar un marinero de la época de Homero, ¡hace 2800 años!; sin embargo, la mujer de la que me quedo prendado no es la misma que la de aquel marinero sino que el mismo arquetipo se “reencarna” en nuevas personas y así logra seguir viviendo. Los personajes de una serie televisiva no se van a reeditar en nadie; no estoy en contra de estas producciones que responden al espíritu de nuestro tiempo, ellas tienen su importante razón de ser, sino que estoy en contra de que los psicólogos nos adiestremos con ellas.

Tu enemigo te necesita

Pienso que muchos acontecimientos sociales se producen de modo paralelo con muchas situaciones que vivimos los individuos. De esta manera, las experiencias colectivas quedan anidadas en el Inconsciente Colectivo generación tras generación como las distintas capas de sedimento bajo nuestros pies que, tras miles de años, la naturaleza fue arrojando hacia lo más profundo de la tierra.

Sin embargo, de tanto en tanto, en distintos lugares, las erupciones volcánicas nos arrojan nuevamente a la superficie aquello que está en el corazón de nuestro planeta como lava incandescente que, luego de enfriarse, permite a los investigadores el análisis de ese material y conocer, justamente, los minerales y materiales que fueron arrojados.

Te decía que algo similar sucede con las vivencias de la humanidad que van quedando sepultadas con el transcurrir de los años. En mi momento presente, un sector de la sociedad se alza frente a otro desde hace años, con distintas irrupciones de agresiones pero con el mismo tema reiterativo de la confrontación. Desde la Psicología Junguiana, podemos interpretar que esta confrontación no nos deja crecer porque busca someter o superar al otro, cuando el crecimiento debería permitir al individuo y a la sociedad el crecimiento mutuo dado por los distintos puntos de vista.

Un conflicto que no sucedió

Permitime mostrarte una confrontación que no fue, una de hace muchos años y que posee ocultas algunas ideas increíblemente valiosas para afrontar la actualidad; como aquellos minerales que el volcán nos trae desde el interior de la tierra, esta historia nos trae una sabiduría ancestral de inestimable valor y “supercondensada” en pocas frases…

Al entrar Jesús en Cafarnún, se le acercó un centurión y le rogó:

‘Señor, mi criado yace en casa, paralítico y con muchos sufrimientos.’

Jesús le dijo: ‘Iré a sanarlo.’

(Mateo 8, 5-7.)

El concepto de Sombra

Te paso un par de conceptos para hacer este análisis:

Jesús = Yo; centurión (soldado romano) = enemigo (la Sombra).

Cafaranún fue un lugar muy cálido para Jesús, a él le gustaba ir a esa ciudad, muchos de sus amigos vivían allí; era un lugar de encuentro fraterno, como el que todos buscamos con nuestros amigos y aquellos con los que conformamos nuestro ámbito de pertenencia (los del mismo club de fútbol, los de la iglesia, los que comparten con nosotros una actividad laboral o afición, etc.). Sin embargo, al llegar de viaje a este lugar, el Yo se encuentra con su Sombra, con el enemigo -los romanos habían esclavizado a la comunidad de Jesús y los centuriones eran los encargados militares de hacer cumplir el sometimiento al césar de Roma. Y aquí tenemos nuestra primera clave de análisis:

La Sombra-enemigo aparece frente al Yo porque necesita su ayuda.

Este relato arquetípico (se trata de un patrón de la psiquis humana lo que el pequeño texto relata) muestra que ante cualquier situación de confrontación que se presente a una persona o grupo, la manera de solucionar el problema es interpretando la necesidad de la otra parte, jamás juzgándola. Parece muy sencillo y que todos estamos de acuerdo, sin embargo, no resulta agradable pensarlo así, menos aún si se trata de confrontaciones que implican violencia. Pero aquí la clave es “interpretar”, o sea: entender qué es lo que está pasando con el otro, por qué piensa o actúa de esta manera.

El quitar la mirada de la violencia del otro y enfocar la necesidad, es una herramienta psicológica para salir internamente de la frustración y el dolor. Intentar comprender muchas veces detiene la violencia. No se trata de una receta mágica, porque éstas no existen, pero puede ser un gran recurso en muchas ocasiones. Sigamos un poco más…

Escuchar y sanar

El agresor sabe que está frente a su víctima, sabe que Jesús es un esclavo de Roma, pero también sabe que este hombre no están juzgándolo ni haciendo nada en contra suyo. Esto le permite expresarse, le permite contarle lo que está pasando en su vida, algo que le produce mucho dolor…

Cuando pienso en estas líneas que escribo, estoy pensando en los debates contemporáneos entre abortistas y no abortistas. Sea cual sea tu postura, sin dudas también del otro lado hay una necesidad, aún cuando se trata de un opresor. Quisiera intentar descubrir cuál es esa necesidad… ¿tal vez la de sanarse? ¿sanarse de qué?

Sanar el corazón del hombre sometido por el patriarcado violento

Hay un símbolo más en esta historia y que es de suma importancia: el criado.

Criado = ?

¿Podés descubrir qué simboliza el criado enfermo de tu enemigo? Entonces ya estás sanándolo.

Este personaje mencionado que no aparece en la escena es la Sombra del centurión, lo que no está funcionando en su vida, una parte de sí mismo que se muere o sufre en extremo. Esto es: el enemigo patriarcal y violento tiene dentro suyo una parte de sí que le produce terrible dolor y contra la que no sabe qué hacer. Para ello, necesita de su opuesto, alguien externo a él que es espejo de su criado, puesto que ambos son sus “esclavos”. Pero al acercarse a pedir ayuda al sanador, reconoce algo más allá del poder.

Si algo caracterizaba al imperio romano fue claramente el poder: poder de someter, controlar y matar. Centuriones romanos, manipulados por los dirigentes judíos, asesinaran un par de años después de este hecho al mismo Jesús. No obstante, este hombre vive en carne propia el sufrimiento y reconoce dónde buscar la salud: fuera del poder; abajo, entre los sometidos hebreos.

Ausencia paterna: temas de la presentación del libro

Foto. Presentación pública del libro realizada el 14 de julio de 2018 en LOXS_BAR (SF, AR).

La presentación del libro “Alicia sin Espejo. Una era sin Padre”, giró en torno a los efectos de la ausencia paterna y las posibilidades de su restitución en la psiquis.

La pregunta acerca de qué es un papá desde la perspectiva psicológica es tratada en el libro. No obstante, puedo realizar un acercamiento a través de una hipótesis de la Antropología llamada “La niña de Dikika”.

Foto. Durante la presentación.

Lucy

Se trata de un hallazgo arqueológico de gran importancia para la ciencia y que data de pocos años. En la zona austral de África, investigadores hallaron los restos de un homínido de 3.500.000 años aproximadamente; se trata de una hembra joven que posee en su parte superior (de la cintura hacia arriba) una estructura corporal similar a la de un mono; sin embargo, el descubrimiento permitió reconstruir una de sus piernas y, en particular, uno de sus pies, mostrándose el dedo pulgar atrofiado y rotado (en los monos, este dedo se opone a los cuatro restantes formando una “pinza”, al igual que sus manos), con ello se puso en evidencia que esta niña seguramente había alcanzado -junto con su grupo- la bipedestación. Posiblemente se trató de un grupo de primates que anteriormente vivió en los árboles pero que se vio obligado a bajar a la sabana africana, quizás en busca de alimento. Sea cual fuera el motivo, debieron abandonar la vida en los árboles.

Foto. Junto a la diseñadora del libro: Rocío Vadell.

Una vez en el suelo, los pastos cubrían la visión de esta especie que caminaba en cuatro patas con lo que se habría visto obligada a erguirse y adaptar su marcha al uso de sólo dos extremidades. Esto produjo cambios evolutivos muy fuertes, puesto que las monas llevan a sus crías sobre sus espaldas; una vez de pie, sus pequeños no podían sostenerse por sí solos y ella debió trasladarlos hacia adelante sujetándolos con sus manos. Esta situación produjo la estimulación visual directa del futuro niño o niña, acrecentando enormemente su desarrollo cerebral y cognitivo por el contacto cara a cara con su madre, que le daba un rostro donde verse reflejado a sí mismo. Pero ella se vio limitada en el uso de sus manos a la hora de recolectar alimentos, por lo cual necesitó de la cercanía del macho que la ayudase y, para lograrlo, se volvió receptiva sexualmente durante todo el ciclo femenino, a diferencia de otros primates que, por lo general, sólo se aparean durante los días fértiles del ciclo reproductivo de la hembra.

Esta hipótesis antropológica nos da una perspectiva posible acerca del origen de los vínculos afectivos primarios en el ser humano. Independientemente de la conexión evolutiva o no con la especie de Lucy, la presencia del padre ha sido fundamental para el desarrollo sano de los grupos humanos, tanto para las mujeres como para los niños. A su vez, la presencia del hombre estimula las capacidades lúdicas de los niños mayormente que las madres, con lo que se observa que aún en los bebés su participación en la crianza resulta muy beneficiosa para los niños y las niñas.

Foto. Dedicatoria para una amiga muy especial: Elvira.

Foto. La presencia del público superó las expectativas previas y el número de sillas disponibles.

Leer el espíritu de todos los tiempos

Descubren en Perú el que sería el mayor sacrificio de niños en la historia

Un reporte exclusivo de National Geographic, publicado recientemente (2018), informa que los restos de esqueletos de más de 140 niños fueron encontrados en la costa norte de Perú. Esto podría ser evidencia del mayor sacrificio infantil en la historia documentada.

Se cree que los sacrificios tuvieron lugar hace 550 años durante el Imperio Chumú en la era precolombina, en un sitio ceremonial antes conocido como Huanchaquito.

El dueño de los acontecimientos

Este tema lo he tratado extensamente en otros posts y en un libro. En aquellos análisis me referí a este tópico en el contexto de la historia judeo-cristiana; mostré como la destrucción de Jerusalén en el año 587 a.C. estuvo directamente relacionada al mismo, señalado por el profeta Jeremías.

En otros comentarios, mencioné cómo es lógico comprender que una sociedad que ataca a sus propios retoños inicia un proceso de autodestrucción, puesto que niega su continuidad. Ante estos sucesos, emerge un impulso violento desde el Inconsciente Colectivo que arrasa con dicha civilización, como si se tratase de una mente independiente que reacciona ante una violencia que no puede soportar.

Una hipótesis psico-social

El sacrificio de niños en Perú es interesante al análisis porque no es parte de la tradición occidental griega-cristiana; al tratarse de un hecho anterior a la conquista española, los parámetros mentales-culturales de referencia europeos y aborígenes todavía no habían entrado en contacto. Este infanticidio descomunal sucede muy pocos años antes de la llegada de los colonizadores a América.

La hipótesis es que el hecho se inserta en el mismo proceso de la psiquis colectiva, en la que una sociedad, tras llegar a un punto de saturación, inicia el sacrificio de niños con el que decreta su fin (un análisis absolutamente lógico desde la perspectiva biológica); lo sorprendente es que los procesos inconscientes colectivos parecen tomar nota de esto y decretan el fin de esta civilización con la llegada de la colonización, de modo similar a como el profeta Jeremías anunció que el rey de Babilonia -Nabucodonosor- era un “enviado de Dios” para destruir a Israel.

Soy consciente de las numerosas objeciones que habrá de tener este planteo para el análisis social. Sin embargo, tiene mucha lógica desde la perspectiva de la psicología Junguiana y su concepto de arquetipo. Precisamente, la hipótesis consiste en que esto es un arquetipo que se repite y con el que podemos “leer”, interpretar los tiempos, sus signos, no para juzgar algo o a alguien, sino para hacernos conscientes de en qué momento estamos y cómo somos parte de un momento histórico determinado.

Poder precisar un patrón repetitivo –arquetipo– referente a un fin de ciclo nos permite tener una “brújula psicoide” para saber dónde estamos, hacia dónde vamos y cómo nos observa el Señor de todos los tiempos.

 El presidente que no pudo contra el narcotráfico

Ante el avance del narcotráfico en uno de nuestros países latinoamericanos, el presidente le solicita al Ministerio de Seguridad Interior una investigación que determine las causas de la situación y proponga los lineamientos a seguir a fin de evitar el crecimiento de este problema y cómo solucionarlo definitivamente.
El ministro encargado de la investigación era un hombre ya mayor y con mucha experiencia en la política tanto interior como exterior del país.

Mientras este hombre caminaba por los pasillos de la casa de gobierno, pensando por dónde comenzar su tarea, la voz de su intuición lo llevó a introducirse sigilosamente en las oficinas de los otros ministros, con la intención de ver en qué asuntos estaban. El ministro en cuestión se sorprendió al ver la pantalla encendida de una computadora de las oficinas y encontrar allí webs pornograficas. No hizo un juicio apresurado al respecto sino que se dirigió hacia la oficina de una de las ministras del gobierno, allí vió que esta funcionaria parecía pasar la mayor parte de su tiempo viendo series televisivas.

Aquella inspiración que, desde hacía muchos años se había acostumbrado a oír, le susurraba que el problema estaba aquí; no podía comprender qué tenía que ver esto con el narcotráfico, pero intuía que la solución estaba frente a su nariz y no podía verla.

Conexiones ocultas

Él había sido racional y planificador durante mucho tiempo, por ello se hallaba en el cargo, sin embargo, su trabajo actual se destacaba por su inspiración y creatividad a la hora de percibir los problemas y formular sus sugerencias al gobierno.

Luego de unas semanas de profunda reflexión y análisis de información, volvió a entrevistarse con el presidente con los resultados de la investigación. Con pesar y tristeza explicó que este país era un gran país, que había tenido grandes próceres en su pasado y que, gracias a la inteligencia de aquellos, el país resisitiría un tiempo la invasión de la droga, sin embargo, luego de un tiempo, las defensas de la sociedad fracasarían.

Este experimentado político explicó que los problemas nuevos se resuelven con creatividad y buenas ideas, cómo así también un carácter determinante. Pero la “fuente de la inspiración y la creatividad” está llena de basura; la fortaleza que tuvieron los líderes de antaño no encuentra lugar para habitar en estas mentes llenas de humo.

El narcotráfico trae líderes, violentos y patológicos, pero líderes fuertes, y hace mucho que por nuestras tierras no se genera alguien así. El carácter de los líderes narcos está forjado en el sufrimiento, el de nuestros jóvenes universitarios en el confort. El resultado de la batalla está dado desde antes de iniciarse.

Un antiguo arquetipo

Este mini relato es un arquetipo y está inspirado en la profecía de Ezequiel. Allí como aquí, la distracción de los dirigentes hizo que perdieran la capacidad de generar soluciones a problemas cada vez mayores que se presentaban.

Ezequiel criticó la idolatría y las imágenes pornograficas que adornaban las recámaras de los sacerdotes de Israel en el siglo VI aC. Me llamó la atención que uno de los significados originarios del nombre de Dios (yhvh) sea “inspiración”. Toda una sensación.

                              *   *   *

El presidente miró atentamente el informe del ministro y lanzó una carcajada. Dijo en tono de burla:
– ¿Y qué tiene que ver esto con el avance del narcotráfico en el país?

– Se lo voy a explicar de esta manera: un líder narco nació en un barrio periférico, conoce la pobreza y el hambre, seguramente tendrá más de un hermano muerto por la violencia, en su familia alguna mujer ha sido violada; él desarrolló su carácter en ese contexto. ¿Qué pueden hacer contra eso tus funcionarios modelados por Netflix y videos hot de YouTube?

El Arquetipo más peligroso del Inconsciente Colectivo (3)

Presencias y Ausencias

El amante y la amante, tarde o temprano, afrontan el dilema de la presencia y la ausencia de la persona amada. Casi toda la imaginación artística se nutre de esta vivencia de los amantes relativa al encuentro y al desencuentro, en última instancia, a la vida y a la muerte.

Romeo y Julieta no pueden vivir el uno sin el otro, y ambos mueren de la insoportable experiencia de la ausencia. No hace falta citar ejemplos al respecto, casi todo cuento de hadas se alimenta de esta idea. La presencia-ausencia es un patrón muy temprano de la psiquis humana, relativa a cómo los bebés aprenden a soportar la ausencia de su mamá, de quién se separan progresivamente.

Pero… a veces es necesario descartar los cuentos de hadas y las producciones de Hollywood. Cómo muchos analistas han señalado, el centrar los cuentos y films en la ausencia o, en el mejor de los casos, en un final feliz, es un chantaje al amor, porque es un modo de evadir la pregunta: “¿qué pasa después, cómo sigue todo esto?” Ya sea Titanic donde todo el sentido parte de la pérdida-ausencia , como el cuento del caballero que rescata a la princesa al final del relato, sólo señalan un dilema inicial del amor.

Para plantear y resolver este problema vayamos un instante al planteo anterior: ¿qué está pasando con aquella mujer y aquel hombre enamorados? Dijimos que están parados sobre un arquetipo muy poderoso de la cultura y del Inconsciente Colectivo: el Amante. Ahora vamos a pensar esto en mayor profundidad y luego a alejarnos del sentido “fast food” (que nos ofrece significado rápido y al paso) para comprender el potencial creativo y hasta curativo de la experiencia. Para ello, vamos a buscar tesoros escondidos en algunas poesías de más de cuatro siglos.

Oh llama de Amor viva,

Que tiernamente hieres,

De mi alma en el más profundo centro,

Pues ya no eres esquiva,

Acaba ya si quieres,

Rompe la tela de este dulce encuentro!

El Arquetipo

El enamoramiento, cuando se posiciona sobre el arquetipo del Amante produce dolor y la ausencia del amor revela la falta del alma de un amor más profundo. Del mismo modo que el placer, el dolor y la angustia son parte del Arquetipo del Amante, aspectos necesarios de su experiencia, que conectan con una realidad trascedente.

Problemas de género

Ruaj es una palabra hebrea que significa “espíritu”. El problema radica en que al traducirse desde las lenguas originarias se le atribuyó el género masculino, siendo que en hebreo la palabra es neutral y adquiere el género según el contexto, y el contexto en el que usualmente empleó esta palabra Jesús es femenino.

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La conexión perdida

El hombre no sabe cómo hacer para mantener la conexión con la Ruaj (todo hombre, no sólo el enamorado que es quien se anima a confesarlo), qué es aquello que tan naturalmente tiene la mujer amante y con lo que embriaga al hombre. Y tal vez nunca va a tener receta para ello. Desea conectar con la Ruaj y no sabe cómo; pero intuye que la mujer de quién está enamorado es una oportunidad de mantener la conexión. En vez de defenderse de ello, puede aprender a poder vivir el momento de esta conexión, tocándola y besándola cuando la tiene; transformándola en arte cuando no está.

La amante está lejos, la tensión de la añoranza es terrible, pero esta tensión lleva a conectar con las artes como modo de expresión de la sensación y el sentimiento más allá del pensamiento lógico y racional.

Resulta difícil de soportar y lo que se quema en el fuego por la llama de la sexualidad es el afán del ego de poseer a la mujer, en vez de dejarla ir para que retorne como musa inspiradora o como espejo de la Ruaj.

El dejarla partir y transformarla, cual alquimista en el oro del arte, también es la clave para producir su retorno por medio del amor, el cual no se puede producir a fuerza de Guerrero sino que debe emerger libremente desde ella como deseo hacia el Sí mismo del hombre.

Sorprende y no deja de sorprender el inmenso poder que tiene la activación del arquetipo del Amante sobre el ser humano. Ella es una música suave que transporta a un paraíso que alguna vez él perdió , tal vez con otra mujer…

La mujer posicionada sobre este arquetipo muestra la conexión con ese paraíso por medio de lo que genera en el hombre; su presencia revela en el Self al arquetipo del Amante que es la llave de acceso a la Ruaj, pero no por el lado del poder y la fuerza, sino por el de la sensibilidad propia de lo femenino. De modo que la amante ha conectado con el modelo de Dios en el espíritu del hombre, por eso ella denota tanto poder; al mismo tiempo, él hace emerger en ella su patrón de Dios, como el del hombre que la seduce y la enamora, halagandola, creando a través de ella, haciéndola fructífera otra vez, a través del arte.

¡Oh lámparas de fuego,

en cuyos resplandores

las profundas cavernas del sentido,

que estaba oscuro y ciego,

con extraños primores

calor y luz dan junto a su querido!

 

El arquetipo más peligroso del Inconsciente Colectivo (2)

Ulises y el mar de las sirenas

Ulises, rey de Itaca, debe atravesar el mar donde se hallan las sirenas para seguir en el camino de retorno a su hogar, su lugar, aquello que perdió cuando tuvo que partir a la guerra de Troya. En este retorno debe afrontar muchos desafíos, éste en particular tiene que ver con cómo un hombre se posiciona ante la seducción femenina… embriagante y mortífera para el marinero común.

Si bien Ulises representa un Rey fuerte, se destaca mayormente por su creatividad a la hora de resolver problemas nuevos en su vida, como así también su afán de aventura y descubrimiento de nuevas experiencias, lo que lo aproxima al arquetipo del Amante.

Las sirenas seducen a los marineros, prototipos del hombre común, quiénes, enceguecidos por su belleza, se arrojan al mar y allí son devorados por ellas. Por lo tanto, las sirenas representan a la mujer bella pero peligrosa, que invita al hombre al mar de la pasión desenfrenada donde éste sin dudas se ahogará.

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Ulises representa al hombre que tiene cualidades de líder; el común de los hombres se defiende del enamoramiento como si ello fuese el despertar de las sirenas asesinas que habitan en su alma… ¡y tienen razón, ello lo es! El sabio Rey también es consciente de lo que una mujer seductora puede hacer con sus sentimientos, reconoce su debilidad, hasta inclusive la acepta.

Recordemos que en la vida del Rey hebreo David, éste siente la poderosa seducción femenina por parte de Betsabé, con quién adultera, y luego termina en el homicidio del esposo de ésta, atrayéndose la tragedia para sí.

Ulises se hace atar al mástil de su barco por sus marineros, a quienes da la orden de no desatarlo ni siquiera bajo sus súplicas, sino al llegar a destino; luego tapa con cera los oídos de estos y se embarcan hacia el mar de las sirenas. Al pasar por allí Ulises siente la embriaguez del canto de seducción, suplica ser liberado, pero los marineros cumplen la orden de sostenerlo atado, hasta haber dejado atrás la travesía.

Un aspecto que se destaca de esta figura mitológica griega, elaborada por el poeta Homero posiblemente en el siglo VIII aC., es el uso de la creatividad a la hora de resolver problemas. Si se tiene un problema nuevo, por fuerza ello necesitará de recursos y de soluciones nuevas. Ulises permanentemente crea nuevas modalidades de afrontamiento.

Muchos artistas se han valido de mujeres bellas y de la pasión del enamoramiento para pintar, escribir poesía o componer música. Ello implica un modo sano en el que la pasión desenfrenada de la sirena se transforma en la suave brisa de la musa inspiradora, otro modelo de mujer que también encarna al arquetipo de la Amante, pero que resulta al hombre mucho más sano que el de la sirena. Esta figura mitológica, también griega, hace que el hombre transforme su sentimiento desde el mundo materialista y patriarcal en el que quiere poseer a la mujer, por otro en el que el enamoramiento permanentemente lo transporta hacia el mundo del arte, que también implica placer pero con una sensibilidad claramente distanciada de la objetalización de la mujer, y hacia una especie de halago y respeto valorativo de ésta que, si su sentimiento es mutuo, habrá de producir un retorno amoroso sobre este hombre que la ha llevado al mundo del arte, el más sublime de todos.

¿Qué mayor seguridad para el hombre enamorado que conducir a su amada hacia un mundo donde ningún otro puede llevarla?

Como lo mostró Homero, pocos hombres pueden atravesar con vida el mar de las sirenas sin caer en alguna especie de locura con ellas, o contra ellas, podría decirse actualmente.

Por otra parte, tanto el hombre como la mujer que padecen alguna forma de tristeza, pueden encontrar en el arte una puerta que los conduzca hacia el arquetipo del Amante en sí mismos, el más poderoso para sacarlos del desánimo.