Crisis Financiera

El tema está haciendo «ruido». Nos comenzamos a preguntar qué es eso de la crisis financiera, del mercado hipotecario de EE.UU., etc., sin comprender bien de qué se trata. No obstante ello, el temor ya puede olerse en el aire.

[Foto: Oso. Polar porque viene del norte. Se denomina «bear market» en finanzas al mercado bajista]

Es interesante el momento para aportar un comentario desde el área que relaciona Psicología y Finanzas, que puede denominarse Psicología Económica o Psicología Financiera (también Socionomics Model). En este sentido, la pregunta a responder es la que se refiere a qué significa que los mercados de capitales se estén «cayendo», que presenten fuertes bajas y fuertes pérdidas.

La apreciación del sentido común nos lleva a pensar que, «debido a que la economía de EE.UU. anda mal, entonces se producen las pérdidas en la Bolsa». Esta es la apreciación normal acerca del fenómeno, que proviene de los conocimientos básicos que poseemos sobre Economía. Si bien el razonamiento es lógico, es incorrecto en el caso de la Bolsa.

La Bolsa, el mercado de valores, es algo así como «el lado oscuro» de la ciencia económica. Por más que la teoría económica especula y especula al respecto, no logra comprender cabalmente como funciona este asunto.

El punto crítico es que, en realidad, la Bolsa no reproduce lo que sucede en la economía real, sino que, en cambio, la anticipa. De modo que, las caídas de estos días no están hablando acerca de lo que sucedió en los últimos meses en EE.UU., sino que hablan acerca de lo que los inversores creen o perciben que va a pasar en el futuro.

Lo explicamos con un ejemplo muy sencillo: tenemos dos personas; el señor A y el señor B. El señor A piensa que éste es un buen momento para realizar inversiones inmobiliarias en Argentina; como posee mucho dinero, compra un gran terreno y comienza a construir un edificio de departamentos de los que en futuro obtendrá grandes ganancias. El señor B piensa lo mismo acerca del sector inmobiliario y desearía hacer lo mismo que A, no obstante, no dispone del capital suficiente para hacerlo. De modo que decide comprar acciones en la Bolsa de una empresa que se dedique al rubro inmobiliario y que esté planenado invertir; por ejemplo, compra acciones de IRSA.

Una pregunta define la cuestión: ¿cuánto le lleva al señor A terminar su proyecto? Mucho tiempo, ¿no es cierto? ¿Cuánto tiempo le lleva al señor B compra las acciones? Unos minutos a través de un agente de Bolsa. Ambos poseen la misma perspectiva acerca de la economía «real», sin embargo, la decisión del señor B posee mucha más velocidad que la del señor A. Por ello, la bolsa no es el reflejo de los balances de las empresas, sino que muestra la PERCEPCIÓN FUTURA que los inversores poseen acerca de cómo le va a ir a una empresa en sus actividades.

De modo que podemos, con estas simples premisas de análisis que nos brinda la Psicología Financiera, interpretar la realidad social y hacer nuestras deducciones cuando miramos lo que sucede en el Bolsa. Es también una interesante vía de poder relacionar el área con el resto de la sociedad.