La mujer y el aborto

¿Por qué una mujer “desea” abortar?

El debate actual sobre la ley del aborto ha hecho que un sector de la sociedad reaccionara enérgicamente en favor de la vida, este sector es mayormente católico y cristiano. Como psicólogo clínico, intento analizar las percepciones de los individuos, puesto que lo que consideramos “real” no siempre coincide para uno y para otro.

Desde mi punto de vista, un sector social frente al otro entran en disputa sobre la base de percepciones que se dividen. Pienso que una mujer que quiere abortar no está deseando “matar a un niño”, sino que lo que busca es otra cosa. ¿Pero qué es esa “cosa”?

Ante esta situación, el grupo social que defiende la vida percibe esto:

 Una mujer quiere matar a su niño por nacer.

La mujer y el amor

Antes de plantear la otra postura, te comento un fenómeno que veo a menudo en el vínculo amoroso entre un hombre y una mujer, sobretodo cuando ella está muy enamorada de él; en esos casos, suelo ver una actitud como de “espejo”, una especie de destreza femenina que consiste en reaccionar en todo a él, como si fuese su total complemento y la contracara de todo lo que él necesita, esto es absolutamente lógico por la gran capacidad empática que posee la mujer.

En el mito estadounidense contemporáneo más relevante, La Guerra de las Galaxias, Episodio III, una joven enamorada del personaje principal y embarazada de él, al tomar consciencia de que él “se ha pasado al lado oscuro de la Fuerza”, tan sólo se deja morir, como si ella misma fuese un reflejo fiel de lo que se sucedido con el alma de su amado, el cual se ha vuelto maligno tras… ¡asesinar niños! Una curiosa casualidad, excepto que uno supiese que la producción de la película fue asesorada por mitólogos y psicólogos junguianos.

La Guerra de las Galaxias y los niños por nacer

Esta referencia mitológica me conduce a preguntarme por qué los hombres parecemos estar ajenos a este debate actual, no me refiero al hombre en general, sino al que participó de aquel embarazo no deseado. ¿Dónde está? ¿Alguien ve a un hombre por allí? Avísenme por favor. Por este motivo, considero que una mujer que desea abortar es como aquella novia de Anakin Skywalker (el personaje de la película), cuya Ánima enamorada ha muerto por traición del hombre al que se entregó y, fiel a sí misma, no puede dejar de seguir siendo espejo de él, puesto que esto es lo que ha decidido en su corazón. Por lo tanto, mi hipótesis de trabajo acerca de las mujeres a favor de la implementación de la ley del aborto es que su percepción dice:

No puedo dejar de ser espejo del hombre.

Nota: soy consciente que este análisis no abarca la totalidad de los casos, no pretende hacerlo. Sólo se trata de un ensayo.

 

​El Arquetipo más peligroso del Inconsciente Colectivo

Ciclotimia y Estados de ánimo cambiantes (2)

Quiero cuidar cada palabra que escribo porque ellas no son neutras y remiten a pensamientos que no son neutros.

Ayer vi en el cine una película muy buena y muy fuerte al mismo tiempo; se llama “Belleza inesperada”, y trata sobre un hombre que ha perdido a su hija. Habla sobre la necesidad que todos tenemos de estar conectados unos con otros y que allí existe una belleza infinita.

La vida, en su entrelazamiento con la muerte, el tiempo y el amor, producen una tensión indescriptible; pero de esa tensión surge, con la fuerza de la Resurrección, la necesidad de conectar con otros. Es lo que Jesús le hizo ver a María Magdalena, cuando ella se puso de espaldas al sepulcro y quiso agarrarlo para retenerlo junto a sí para siempre; o como ella le dijo previamente sin reconocerlo: “dime dónde lo pusiste y yo me lo llevaré”, mostrando su anhelo melancólico de poseerlo por siempre, aunque sea sólo un cuerpo muerto.

Él rompe su esquema y le dice que lo suelte y que vaya con sus hermanos, porque allí lo va a ver a él; Jesús envía el alma enamorada a conectar con las otras personas, y allí vuelve a aparecer con toda la fuerza de la Resurrección.

El Amante es la puerta hacia el Sentido

El arquetipo del Amante es el más peligroso de todos para el orden social; el Sabio descubre principios ocultos que los Reyes instituyen en un orden y un territorio, y los Guerreros lo defienden en su servicio (según autores post junguianos, los cuatro patrones colectivos de personalidad predominantes son: Guerrero, Rey, Sabio y Amante).

Pero al Amante parecen no importarle estas cosas, él y ella son cuerpo y sensación. Incluso JesuCristo lo coloca en primer lugar (representado por María Magdalena, una amante herida) y ante situaciones límites, como la de los duelos, es el único arquetipo que tiene la fuerza suficiente como para poder sobrellevar y superar el dolor; pero no solamente en estas vivencias muestra su poder, también es el único que moviliza la pasión de un emprendedor, de un visionario, el que impulsa la procreación -el sentido biológico fundamental. Aunque cueste reconocerlo, sin las vivencias que aporta este patrón del Inconsciente Colectivo, la vida no tiene sentido. Por lo tanto, el Amante es la puerta hacia el Sentido.

Por otra parte, la angustia intensa que siente el melancólico es la respuesta a los mismos pensamientos de culpa y autocastigo que, por lo general, se autogenera. Se castiga con el dolor de la ausencia, ya que la toma como algo concreto con lo que dañarse a sí mismo. Si bien la culpa permanece, el reconocimiento puede traerle algo de tranquilidad.

En una aparente paradoja, el arquetipo del Amante conduce al fortalecimiento de un aspecto del Sí mismo que funcione como sostén ante la presión del enamoramiento y del duelo, ambos tan emparentados como los pares de opuestos que se atraen; posiblemente los sentimientos más intensos que experimentamos los seres humanos.

El enamoramiento hace que el sentimiento erótico se dirija hacia una sola persona, pero para que ello sea posible, exige una fortaleza de carácter que muy pocos pueden soportar, como lo recitó Homero en la Odisea, donde sólo el inteligente y experimentando rey Ulises puede atravesar el mar de las sirenas manteniéndose ceñido al mástil de su barco. Vale para la psiquis del hombre como para la de la mujer, sin embargo, es el hombre el que necesita más psicoeducación en este plano.

El Yo frente a su Sombra

Recuerdo una bebé, de aproximadamente 7 meses, que dormía en la calle el día en que me gradué en la Universidad de Palermo.
Hoy, por la tarde, vi un papá con su hija, él llevando un carrito porque eran muy pobres. Mueven en mí un dolor y una compasión muy fuertes, aunque no sé qué hacer. En realidad, sí sé qué debo hacer: hablar y gritar. Contártelo a vos.

Aquel día estaban la niña de un lado y la ciencia del otro. Yo en el medio, con un pié de cada lado…

____      ____
____      __ __
1-1      1-0
Algo se rompe en la visión global e ideal con la que percibimos la realidad. Puedo expresarlo como una línea que se quiebra, según el milenario código del I Ching; puedo expresarlo como 1-1 que evoluciona hacia 1-0, según el código binario de la moderna Informática. Puedo expresarlo como ideal y frustración, ricos y pobres, mayorías y minorías, Dios y el diablo, hombre y mujer… El código más básico es binario.
Un papá y una hija, un adulto y una niña, un hombre y una mujer. Ellos frente a mí con mi hija, mi sombra frente a su sombra y un abismo de incomunicación de por medio.

El yo y su sombra son un fenómeno estructural de la psiquis humana. Quizá el más básico de todos. La angustia que se abre paso en mí no reclama una solución a la pobreza en el mundo ni la curación de todos los enfermos, sino algo infinitamente más difícil de realizar: convertir el dos en UNO. En términos junguianos: integrar la Sombra en el Si-mismo.
¿Qué vi hoy por la tarde? Mi sombra; una persona sólo puede percibir desde el Si-mismo. La pregunta real es: “¿por qué percibimos?” Por el momento, lo que se puede saber es que la percepción tiende al Uno.

padre-hija

Viaje a lo profundo del Corazón

A través de una ficción, en la que nos dirigimos en un helicóptero imaginario que puede viajar a través del tiempo, nos introducimos en la búsqueda del Arquetipo Fundamental.
Nuestra imaginación y la Psicología Junguiana serán nuestros medios de transporte en esta apasionante aventura hacia el descubrimiento de una realidad hasta hoy desconocida pero en permanente tensión con nuestro Yo.

Jung: hacia la ciencia

Cierta dificultad halla la psicología en el momento de distinguir el análisis de la síntesis. En nuestro medio (Argentina), psicólogos y consultantes estamos familiarizados casi en exceso con el análisis psíquico (psicoanálisis), esto es: con el estudio fragmentario, detallado, a través de descomponer la estructura subjetiva en sus componentes (estructura psíquica propiamente dicha, mecanismos de defensas, etc.).

Sin embargo, el análisis detallado y pormenorizado ha dejado de lado la posibilidad de la síntesis o, de lograr una aprehensión global del ser humano, una comprensión que abarque su psiquis, su biología, su cultura, su tradición. Que posea una pretensión generalizadora.

[La imagen está formada por un castillo de arena, hecho por un niño, y colocado cuatro veces de forma opositiva. La cualidad perceptiva que producen las formas de cuatro elementos fue estudiada por Jung a través de los “mandala“.]

¿Por qué la síntesis?

No lo sé a ciencia cierta; pero efectivamente posee la capacidad de ejercer un enorme poder sobre la mente humana, más allá de lo que puede pensarse, aún más allá de la Psicología propiamente dicha.

¿Por qué Jung?

Si Freud ahondó en las posibilidades del “psico-análisis”, Jung ha sido quién sin dudas abrió una enorme posibilidad al estudio de la psquis como fenómeno interindividual, más allá del cráneo, por fuera de él, y quién ha permitido sentar las bases para el estudio científico de los patrones sintéticos de la cultura.

Los argentinos han quedado llamativamente seducidos por las posibilidades del Psicoanálisis (no así el resto del mundo), por la búsqueda de los detalles, y no han brindado las mismas posibilidades a este autor un tanto enigmático que es Jung. Por ello, pretendemos aquí mencionar su enorme valor teórico y resaltar las posibilidades de su descubrimiento y de su método.

Algunos críticos alegan que Jung ha sido un autor excesivamente oscuro; en realidad no tiene mayor importancia si lo fue o no, lo que resulta trascendente para el conocimiento (en nuestra opinión) son las posibilidades de aplicar el método científico al estudio de fenómenos que tienen, como se mencionó, una enorme influencia sobre la psiquis individual.

Acerca del caso Madeleine

 Hoy, 17 de septiembre, los medios periodísticos han publicado la sospecha de que la niña era probablemente sedada por sus padres y que pudo haber muerto por sobredosis. La publicación la hizo “The Times”. La niña (de 4 años) dormía junto a sus hermanos gemelos mientras sus padres cenaban con unos amigos en un restaurante cercano.

[El contenido este post ha sido separado para otro material.]