Alicia sin Espejo. Una Era sin Padre

¿Por qué Alicia?

Porque remite a un arquetipo de nuestra psiquis. Podría haber sido Mafalda o Patoruzito.

¿Por qué sin Espejo?

Porque no puede acceder al mundo de la fantasía y de la imaginación infantil.

¿Por qué una era?

Porque con los espejitos de colores por oro nace una etapa de la humanidad.

¿Por qué sin padre?

Porque es la marca de un patrón que repite Latinoamérica?

¿Qué es un padre?

Lo responderá el libro.

Por qué nos gustan las series

Es un fenómeno contemporáneo, las series televisivas atraen nuestra atención cotidiana día a día. Me pregunto si se trata solamente de ocio o si, tal vez, existe alguna función psicológica de mayor importancia que esto pone de manifiesto.

El ocio de los griegos

Las series tienen que ver con el ocio, con la recreación y el entrenamiento. Desde una mirada “productivista” de la vida, solemos pensar negativamente del ocio, sin embargo, éste fue muy valorado por los filósofos griegos de la antigüedad que desarrollaron su pensamiento más elevado en un contexto social que favorecía el tiempo libre de aquellos hombres. Prácticamente toda la ciencia occidental tuvo origen en el pensamiento de aquellas mentes, por lo tanto, el ocio permite la creatividad y la invención.

Qué hacemos cuando miramos series

La producción de estos contenidos televisivos se halla muy lejos de ser azarosa; se diseñan a través del trabajo investigativo de psicólogos y mitólogos que elaboran historias de la antigüedad que son reeditadas, actualizadas a través de nuevas representaciones que los guionistas narran pero respetando las estructuras originales de aquellos relatos que tienen el poder de cruzar las distintas épocas. El Espíritu de nuestro tiempo se entrelaza así con el Espíritu de la Profundidad, el que nos conecta con el Inconsciente Colectivo.

Para comprender cuál es la función que cumplen las series en nuestro tiempo y su relación con el ocio generativo, podemos ver un ejemplo.

La cura de sueño

Se trata de un tratamiento que se prescribe a pacientes psiquiátricos y que consiste en inducir el sueño de una persona (por lo general, un individuo que padece depresión profunda o algún tipo de esquizofrenia) por muchos días, a través de una medicación inductora del sueño.

El efecto que este tratamiento produce es muy notable, las mejorías de los pacientes son constatables pero… sólo se produjo el sueño. Podríamos decir: ¡no se hizo nada!

El dormir conecta al ser humano con el soñar, una actividad de la mente naturalmente reparadora de las funciones psíquicas y biológicas del organismo.

Series, mitos y sueños

Los sueños y los mitos están intrínsecamente relacionados, se parecen mucho en sus símbolos y en el hecho de expresar mensajes ocultos. Las series representan un modo más elaborado y agiornado a la época de expresar contenidos similares, pero han sufrido cierta deformación.

Podemos pensar que en ese ocio recreativo que nos sumergimos en los momentos de no-hacer, algo estamos buscando, tal vez una cura de nuestros sueños o, más allá, una posibilidad para que ellos surjan, puedan emerger en nuestras vidas.

Lo que la series carecen es de su “manual de uso”. Así como existe una metodología para analizar un sueño, que los psicólogos aprendemos en la facultad, o existe un análisis propio para los mitos, también necesitamos comprender la función que las series cumplen y qué es lo que nuestra psiquis está buscando cuando se siente atrapada por ellas.

Más allá de convertirnos en receptivos espectadores de estos contenidos ancestrales, se abre una ventana de oportunidad para nuestra creatividad, invención y expresión, que lo permite este espacio de ocio, de no acción. ¡Veremos qué podemos hacer con esto!

El alma de Argentina

En la Psicología Junguiana existen dos conceptos opuestos y complementarios que indican atributos culturales masculinos y femeninos, respectivamente son Ánimus y Ánima; ambos se refieren al “alma” humana pero, con la intención de diferenciar una cualidad y otra, Carl G. Jung los llamó de esta manera.

Observo en el discurso que transmiten los medios una visión de nuestra realidad argentina como “inestable emocionalmente”, “sin identidad”, sin “proyecto de país” claramente definido, inclusive pareciera que selección argentina de fútbol porta estas cualidades. Además, nos decimos a nosotros mismos que somos un país inmaduro, adolescente, que nos faltan “guerras”. Desde la mirada exterior, somos subdesarrollados o, en el mejor de los diagnósticos económicos: emergentes.

El Inconsciente Colectivo de Argentina

No me simpatizan los juicios de valor, sinceramente, creo que estas opiniones que los mismos argentinos ratificamos, están un tanto desajustadas. Al considerar los conceptos anteriores, se torna claro que Argentina es una sociedad (permítanme la generalización) donde se destacan las cualidades del Ánima femenina, aspecto puesto de manifiesto claramente en la actualidad con el debate sobre la ley del aborto, que se despliega casi exclusivamente en el escenario público de las mujeres. Estos elementos, desde la Psicología Profunda, resultan emergentes de una situación colectiva e inconsciente: Argentina es Ánima. Y los hombres, que oscilamos desde las violencias hacia la ausencia en la participación social constructiva y cooperativa, tenemos mucho que ver en esto.

Hace algunos años trabajé en un barrio periférico de la ciudad, allí pude constatar una realidad que se torna día a día extensiva en nuestro territorio: las personas que, de modo casi exclusivo, participan en la vida social, son las mujeres. Con esta afirmación quiero decir:

  • en la copa de leche con los niños;
  • atendiendo a los ancianos en los comedores públicos;
  • participando en Cáritas o en las iglesias;
  • en las escuelas;
  • en los hogares al frente de las familias.

Siempre son ellas, las mujeres. Si busco a los hombres, después de cierta edad, es difícil encontrarlos, porque están muertos o en la cárcel, excepto aquellos que tienen un trabajo y prácticamente se esconden del entorno. Un porcentaje destacado de varones están ligados al delito, pero son mayormente adolescentes y jóvenes.

Pero ésta, no es una realidad periférica, sólo la menciono a título de ejemplo; toda nuestra sociedad padece de una ausencia de hombres y de padres que tengamos claro el enfoque de nuestras vidas y de nuestros hogares. Por este motivo, considero que los juicios de valor patriarcales que se realizan sobre nuestro país no comprenden profundamente nuestra sociedad. Argentina es Ánima, por ello la Psicología (una disciplina fuertemente marcada por las cualidades femeninas -cabe destacar que Freud construye su Psicoanálisis escuchando a mujeres que sufrían en una sociedad en extremo machista) ha encontrado aquí su polo mundial.

¿Y esto cómo se explica?

Una vez más, al observar los símbolos sociales, modos en los que la afectividad colectiva subyacente de la nación se expresa… Argentina produce mucho talento, posee mucha creatividad y ha sido receptiva (otro rasgo Ánima) a muy diversas culturas que se han radicado aquí. Buenos Aires, como capital nacional, es claramente un crisol de razas y de pueblos. Tal vez el problema radica en los criterios con los que juzgamos; quizás sea más apropiado dejar de utilizar “diagnósticos políticos y económicos” y comenzar a comprender cómo es una sociedad, cómo se expresa, que muestra en sus diversas manifestaciones.

Tal vez somos un referente en Latinoamérica, quizás el mundo debate sobre esta parte del continente y su futuro…

Leer el espíritu de todos los tiempos

Descubren en Perú el que sería el mayor sacrificio de niños en la historia

Un reporte exclusivo de National Geographic, publicado recientemente (2018), informa que los restos de esqueletos de más de 140 niños fueron encontrados en la costa norte de Perú. Esto podría ser evidencia del mayor sacrificio infantil en la historia documentada.

Se cree que los sacrificios tuvieron lugar hace 550 años durante el Imperio Chumú en la era precolombina, en un sitio ceremonial antes conocido como Huanchaquito.

El dueño de los acontecimientos

Este tema lo he tratado extensamente en otros posts y en un libro. En aquellos análisis me referí a este tópico en el contexto de la historia judeo-cristiana; mostré como la destrucción de Jerusalén en el año 587 a.C. estuvo directamente relacionada al mismo, señalado por el profeta Jeremías.

En otros comentarios, mencioné cómo es lógico comprender que una sociedad que ataca a sus propios retoños inicia un proceso de autodestrucción, puesto que niega su continuidad. Ante estos sucesos, emerge un impulso violento desde el Inconsciente Colectivo que arrasa con dicha civilización, como si se tratase de una mente independiente que reacciona ante una violencia que no puede soportar.

Una hipótesis psico-social

El sacrificio de niños en Perú es interesante al análisis porque no es parte de la tradición occidental griega-cristiana; al tratarse de un hecho anterior a la conquista española, los parámetros mentales-culturales de referencia europeos y aborígenes todavía no habían entrado en contacto. Este infanticidio descomunal sucede muy pocos años antes de la llegada de los colonizadores a América.

La hipótesis es que el hecho se inserta en el mismo proceso de la psiquis colectiva, en la que una sociedad, tras llegar a un punto de saturación, inicia el sacrificio de niños con el que decreta su fin (un análisis absolutamente lógico desde la perspectiva biológica); lo sorprendente es que los procesos inconscientes colectivos parecen tomar nota de esto y decretan el fin de esta civilización con la llegada de la colonización, de modo similar a como el profeta Jeremías anunció que el rey de Babilonia -Nabucodonosor- era un “enviado de Dios” para destruir a Israel.

Soy consciente de las numerosas objeciones que habrá de tener este planteo para el análisis social. Sin embargo, tiene mucha lógica desde la perspectiva de la psicología Junguiana y su concepto de arquetipo. Precisamente, la hipótesis consiste en que esto es un arquetipo que se repite y con el que podemos “leer”, interpretar los tiempos, sus signos, no para juzgar algo o a alguien, sino para hacernos conscientes de en qué momento estamos y cómo somos parte de un momento histórico determinado.

Poder precisar un patrón repetitivo –arquetipo– referente a un fin de ciclo nos permite tener una “brújula psicoide” para saber dónde estamos, hacia dónde vamos y cómo nos observa el Señor de todos los tiempos.

El artista al límite

Dolores O’ Riordan muestra con su arte una experiencia que traspasa los límites de su persona, una experiencia transpersonal: ella logra percibir el sin-sentido de la guerra y lo plasma en una canción que transmite todo su dolor -zombie- y, al mismo tiempo, permite que cientos de miles de personas nos identifiquemos con esa vivencia de modo empático. El artista cumple una importante función social de esta manera: trae a la luz un cúmulo de sensaciones que habían quedado ocultas, en la Sombra, según la terminología Junguiana. Zombie es el emergente de una época y de un lugar.

Quisiera intentar un artista local, con una situación muy ambivalente. Su letra dice:

Una nueva noche fría
Voces, sólo voces, como ecos/
Como atroces chistes sin gracia/
Hace mucho tiempo escucho voces y ni una palabra/
Y mis ojos maltratados se refugian en la nada/
Y se cansan de ver un montón de caras y ni una mirada/

Emergentes sociales: el retorno de la Sombra

La letra corresponde al controvertido grupo Callejeros, involucrado en la “masacre de Cromañón”. Si bien el texto ya posee varios años, muestra de modo claro la más terrible oscuridad de los jóvenes latinoamericanos de comienzos del siglo XXI: sus vidas no tienen sentido, y es el artista quién trae el tema hacia el sentido común cotidiano con toda la fuerza de las emociones y sensaciones que transmite la música. Pero el grupo de jóvenes cantantes, asediado por el éxito, no comprende lo que está sucediendo.

El reino de la Sombra

Esta entidad es el resto que la sociedad civilizada ha rechazado de sí, lo que no quiere ver pero que ella misma ha engendrado. Cada niño que duerme en la calle de la gran metrópolis Buenos Aires posee un problema mayor que su falta de techo, un problema aún mayor que todos sus déficit nutricionales: no hay alguien que pueda darle sentido a su vida.

Y ahora… ¿quién podrá defendernos?

Sin darse cuenta, los jóvenes Callejeros son tomados por la Sombra que se expresa a través de ellos; pero la Sombra pertenece al Inconsciente Colectivo, no a ellos ni a su creatividad. O sea: ¡Es Inconsciente! ¡Ellos no se dan cuenta que, paulatinamente, se tornan un imán de cada vida juvenil que corre el riesgo de perder el sentido. La consciencia de cada joven individual “hace contacto” con la Sombra a través de ellos; pero esto es “alto voltaje” y ellos no están preparados para esto, ni siquiera comprenden lo que está sucediendo.

¿Por qué?

Porque solamente lo espiritual puede contener la fuerza que proviene del Espíritu de la Profundidad, sólo una creencia de este tipo podría ayudar a entender que lo que les sucede es algo similar a la experiencia de un profeta de Israel que delata los crímenes de la monarquía, o del mismo Jesucristo que libera el poder de Dios para todo hombre, que había quedado apresado en manos de los religiosos legalistas.

Los jóvenes Callejeros fueron llamados directamente por Dios, a través de la Sombra que reposó sobre ellos, a anunciar una injusticia y una oportunidad de liberación, y quizás todavía están a tiempo de realizar su misión.

Sólo Uno

Desde mi punto de vista, es el Evangelio de Jesús el que me permite comprender mi propia inconsciencia y la de mi época, y qué sentido tiene cada momento, cada persona en cada lugar.

Entregada “en manos” del Arquetipo Fundamental

El límite humano marca la necesidad de un arquetipo que logre el equilibrio de la psiquis, por lo tanto, poder interactuar con dicho patrón también sugiere que pasemos por un duelo…

Imagen del niño que murió en el atentado terrorista sobre el que Dolores compuso la letra para Zombie.

La última actuación de Dolores O’Riordan

Su acting-in definitivo es su muerte… Ahora inicia su impacto centrífugo sobre la comunidad. Exactamente la misma lógica de la muerte – Resurrección – Venida del Espíritu Santo sobre la comunidad. De esta manera, Dolores ha pasado al dominio del Inconsciente Colectivo. En términos evangélicos: el Reino de los Cielos.