AREN. Tiempo y espacio

Publicado: 18 noviembre 2017 en inconsciente colectivo, paternidad

Figura. Frente al Mediterráneo (Sorolla).

Sentado sobre unas piedras en altura, detrás de sí la vegetación abundante, por delante el agua azul que se extiende más allá de dónde puede ver. Es consciente de que su vida es sólo un instante para esta montaña que está aquí desde mucho tiempo antes que él existiese, y lo estará por mucho tiempo más aún. Él no es nada ante ella.

Se encuentra sorprendido por aquella niña, sentada en la ribera, mirando hacia abajo con los pies cruzado. Sabe que ella está allí, muy lejos de su cuerpo. Siente el impulso de llegar a ella, existe una conexión muy íntima con esta niña que no puede comprender.

Su padre le ha contado las historia más importantes de la comunidad; el padre de su padre lo hizo, también el padre del padre de su padre. Comprende que las historias traspasan las vidas, viven más allá de las personas. Ellas le permiten llegar hasta aquella joven, esté donde esté, en el instante en que deba ocurrir.

En sueños pudo verse haciendo trazos sobre la roca, trazos que ni el sol ni el agua pueden debilitar, trazos más fuertes que el tiempo.

Él tiene un mensaje para ella. Aren escribe.

Ensayo 1: el aprendiz de brujo

Recuerdo un retador al título mundial de ajedrez -David Bronstein- que sorprendió al mundo del juego-ciencia porque no respetaba la tradición del conocimiento acumulado por los grandes maestros de este arte milenario y, no obstante ello, su juego era contundente. Él presentó un libro que tituló “El aprendiz de brujo”, en el que exponía su método. Bronstein aprendió de sí mismo, en particular de sus errores y de su inspiración para superarlos de modo creativo; no procuraba aprender lo que otros habían descubierto, sino que se esforzó por hacer sus propios descubrimientos respecto de su modo de proceder; no se especializó tanto en ajedrez, sino en el ajedrez de Bronstein. Su libro invita a este tipo de crecimiento experiencial sobre sí mismo, al comienzo presenta algunas partidas suyas con sus análisis a título de ejemplo, pero más adentrado el texto sólo se hallan algunas de sus partidas sin ningún tipo de comentarios, buscando que sea el mismo lector quién desarrolle el análisis con su propia imaginación; finalmente, se invita al aprendiz a que trabaje sobre sus propias partidas de ajedrez, de modo análogo a cómo él mismo lo ha hecho.

El relato de Aren continúa, pero aquí terminan mis análisis. Creo que ya comprendés como reflexiono y, a partir de aquí, quiero invitarte a que seas vos quién haga los análisis y las interpretaciones de esta historia, la cual se halla escrita en un alto grado de abstracción para así permitir mayor libertad a tu imaginación y puedas aplicarla a las situaciones particulares que vos desees o te parezcan que corresponden. Pero existe un más allá de este libro. Quiero invitarte a que vos también escribas una historia, tu historia, tomando un cuaderno y una birome. He escuchado las historias de muchas personas y todas son dignas de ser escritas; también la tuya lo es. Es una gran experiencia, no pienses en quién lo leerá, escribí para vos.

Esta metodología que te propongo, la que mayormente emplean los artistas, busca fuentes de inspiración en las sensaciones internas y en las vivencias. Una gran fuente de inspiración para escribir son los sueños, emergentes del “Espíritu de la Profundidad”.

Aren vive lo que lee desde los padres de sus padres, y lo hará vivir en sus hijos al transmitírselos. La escritura es una manera de romper los límites del espacio y el tiempo, logra desenmarcarse de estos determinantes y el cúmulo de pensamientos y sentimientos transmitidos vuelven a vivir en el lector. Es posible pensar en un identidad con un Arquetipo Fundamental al que tiende el proceso de este personaje, una necesidad de convertirse o correlacionarse con el Sentido existencial, transformarse en el “Espíritu de la Escritura”, el sujeto de las letras más allá del tiempo.

Ensayo 2: un yerro en la evolución

Pareciera que la vida comenzó en el agua, subió a la tierra en la forma de los reptiles y, posteriormente, la vida separó dos caminos evolutivos: el de las aves y el de los mamíferos; los humanos recorrimos este segundo sendero. Pero nos equivocamos.

Es difícil pensar en un “yerro en la evolución de las especies”, sin embargo, quisiera poder plantear esta hipótesis.

Las aves poseen un cerebro con un desarrollo muy inferior al de los mamíferos; estos últimos han desarrollado una gran inteligencia y capacidad afectiva dada por la proximidad del contacto físico con sus crías. No obstante ello, las aves pueden presentar comportamientos aún más evolucionados en muchas circunstancias; las alturas en las que viven las grandes águilas las hace muy eficientes tanto para la caza como para la defensa.

Si pensamos en la imagen de un ángel, tomamos noción de que se trata de una figura humana con alas; los chamanes de muchas culturas se han adornado con plumas en símbolo de espiritualidad, las águilas muchas veces representan esta misma cualidad en las escrituras sagradas de algunas religiones y el mismo Jesucristo ve descender al Espíritu como una paloma sobre él tras su bautismo.

Más allá de la simbología que menciono, existe otro aspecto por el que pienso en esta posibilidad. Es el proceso psíquico descripto por Carl Jung como “Inconsciente Colectivo” el que me lleva a suponer que existe en el ser humano un potencial de desarrollo evolutivo por la línea generacional de las aves, el cual implica como principio la disminución de los procesos individuales correlativos al Ego, y el despliegue de los procesos sincrónicos correspondientes la psiquis colectiva indiferenciada. Mi segunda hipotésis es la siguiente:

Es posible un salto cualitativo en la línea evolutiva.

Un impulso que no se puede cambiar, destructivo, dañino. Un aprendizaje difícil resulta dejar de luchar; todo su cuerpo y su espíritu está preparado para la acción, en su tradición sólo existe la posibilidad de “morir en el campo de batalla”, ¿cómo podría rendirse, atravesar esta experiencia de humillación? Aren no está preparado para esto. Él sabe, intuitivamente, que debe rendirse ante el enemigo que lo supera en armas y fuerzas. Acepta bajar los brazos con los puños crispados de tensión, los dientes moliendo el espacio vacío y la angustia en todo su cuerpo.

Los ojos de Aren estallan en sangre y agua, preferiría cortar sus manos antes que volver a tomar a sus niños por los cabellos hasta verlos gritar de dolor; pero Aren no puede dejar de hacerlo. Este enemigo es más poderoso que él y no posee armas para derrotarlo. Rendido ante la deidad de la violencia que lo supera, grita auxilio mirando hacia el cielo.

Relajado en la tarde, Aren observa como un pequeño animal, similar a una ardilla, lucha contra una poderosa serpiente. Su piel se eriza y un frío sudor recorre sus espaldas, él sabe que el pequeño mamífero derrotará al mortífero reptil. Comprende el mensaje del Espíritu de la Profundidad, que lo ha llevado hacia allí para mostrarle el desenlace de su lucha contra un impulso primitivo y básico. Sólo conoce dos animales que pueden derrotar esta serpiente: el águila y la pequeña ardilla. Una extraña sensación lo invade.

Ensayo 1: Ardilla versus serpiente

Ensayo 2: El padre de la máscara de hierro

Todo niño necesita tres papás: cuando es pequeñito, desde que nace hasta un tiempo anterior a los 2 años, el niño necesita desarrollar una relación mayormente afectuosa con su padre, donde el vínculo preponderante con él está dado por las expresiones de cariños y cuidado. Esto es lo que un niño necesita, más allá de que su padre se entere o no de la circunstancia.

Un tercer papá -ya sé que me falta uno- viene dado en torno al comienzo de la escolaridad primaria, dónde el niño aprende de éste cómo afrontar el mundo externo y como incorporar ciertos límites al control de su comportamiento y, para ello, el padre resulta un gran apuntalamiento.

Pero hay un segundo papá, entre el primero y el tercero, en el cual quedamos estancados colectivamente padres e hijos. Es el padre terrible, violento… ¡el Ogro! Lamentablemente, los adultos no hemos comprendido en absoluto esta condición psicológica necesaria y parte del desarrollo evolutivo normal de un niño.

Con el retorno de Star Wars al cine, la figura mítica de Darth Vader nos trae una oportunidad, desde el arte, de hacernos conscientes de lo que esta instancia de la función paterna significa. Intentemos introducirnos en la temática a través de la mirada de los chicos.

Un niño comienza su vida en la panza de su mamá, cuando nace toma la teta durante aproximadamente un año, y su vínculo con el mundo externo es mayormente con su madre. El padre es el primer punto de referencia exterior a lo materno, es el primero que marca una diferencia respecto de su mundo conocido y, con ello, es la primeta puerta de salida de lo materno hacia el mundo social. Cuando el niño progresa en su desarrollo psicológico, digamos entre los 2-5 años aproximadamente (aunque esta etapa parece extenderse actualmente en las sociedades urbanas), acrecienta la consciencia de su autonomía y de sus impulsos, es más dueño de sí mismo y el padre ingresa en su psiquis ahora como alguien que lo limita: lo aparta de su madre, no es contenedor como ella, lo condiciona en su comportamiento y ostenta una fuerza increíble con la que puede someterlo. Muchos cuentos de hadas tienen la finalidad de educar a los niños en esto; no obstante, el mayor inconveniente es que los adultos no entendemos la realidad psíquica -y muchos psicólogos y pedagogos tampoco. 

El padre violento, tirano, es una etapa del desarrollo absolutamente necesaria y es en la que quedamos estancados la mayoría de los papás, tanto a nivel individual como colectivo, es uno de los yerros más graves de Latinoamérica a nivel de sus representaciones mentales. A ello obedece la presencia de líderes violentos que los americanos del centro y sur del continente permanentemente generamos, ya sean líderes desde el delito o gobiernos de facto, con muchos otros perfiles entre uno y otro extremo. De modo similar a cómo repito un alimento que no puedo digerir, la sociedad repite este estadío mal comprendido del desarrollo social contemporáneo.

Muy diferente ha sido la elaboración social de esta problemática en los países del norte de América, allí el niño-joven debe afrontar a su padre violento -Darth Vader-, pero evadirse de él no es una opción, intentar superarlo tampoco, sólo debe afrontarlo y hacerse cargo de la situación.

Consideremos, ahora, esta situación desde la perspectiva de los padres

La violencia de los padres

El padre contemporáneo parece dirigirse desde un padre proveedor y protector, a uno violento y castigador. No es poner límites, es no querer dar afecto. El afecto, amor, sana todo; pero no el de los enamorados codependientes, sino el de la conexión emocional.

No son exigencias, es querer someterlos y quebrarles el carácter. El problema siempre han sido los niños varones, hasta Herodes se dedicó a matarlos.

No es educación, no es pobreza o falta de educación; es querer maltratarlos y violentarlos. Es no querer darles afecto, no querer jugar con ellos.

No es la “rudeza de la vida” para la que hay que prepararlos, es nuestro ego que necesita mucha adulación y dedicación, los niños son obstáculos.

Rendido

Para superar esta etapa como padre y favorecer el pasaje de los niños a la siguiente, tenemos que aprender a reconocer lo que somos y vamos a poder percibir una puerta de salida: la rendición ante nuestra propia violencia, a la cual hemos sido muy educados a través de las jerarquías competitivas que a los hombres tanto nos excitan.

ALICIA ESTÁ DE FIESTA

Publicado: 3 noviembre 2017 en paternidad

Desde su pieza, sentada en la cama frente al espejo, Alicia notó que su hermano detuvo el salto de canales del televisor en una señal de noticias; alcanzó a oír que el entrevistado decía: “El año que viene, el salario de un experto en marketing será de 110.000 dólares”. La tenacidad de su mirada le permitió enfocar el odio en su imagen del espejo dominando con su percepción la fragmentación.

La trama de sus culpas la había acorralado perfectamente, la educación proveniente de España cobraba un altísimo precio a la posesión de sus sentimientos; pero cada vez que un pez era extraído del mar, la reforma de su sí misma cumplía 500 años. 500 años de colonización y 500 años de reforma protestante.

Una lágrima cayó de su ojo izquierdo; Alicia tomó la cámara fotográfica y reprodujo aquel instante al comprender que ya no celebraba la fiesta de la muerte.

Por la ventana pudo ver una ciudad fantástica, llena de colores y vitalidad. Festejando su vida fuera del agua, primera diferenciación. Si alguien la buscaba, ella ya no estaría allí, estaría en una fiesta.

Ensayo: Un superhéroe en apuros

El padre de Alicia está muerto, su madre la abandonó junto a sus hermanos por otro hombre, además, está depresiva y no tiene la fuerza suficiente para mirarse al espejo… Alicia está en la situación ideal para sanarse completamente, “aunque usted no lo crea”, puesto que su Ego ha sido pulverizado. Si esta joven logra tomar consciencia de que su educación la ha chantajeado haciendole creer que su “perfil social” es su Yo, sanará rápidamente. Veamos que le pasó a un superhéroe con el asunto del Ego.

Y acercándose el tentador, le dijo: Si eres Hijo de Dios, di que estas piedras se conviertan en pan. (Mateo 4, 3).

Aquí, el villano malvado intenta que el joven Skywalker haga una demostración de poder. Una sutil manera de empoderamiento pero que sólo busca agrandar la autosuficiencia y el orgullo.

Entonces el diablo lo llevó a la ciudad santa, y lo puso sobre el pináculo del templo, y le dijo: Si eres Hijo de Dios, lánzate abajo […]. (Mateo 4, 5-6).

¡Qué lindo sentirse poderoso ante los religiosos!, esa gente que compró una franquicia del Cielo y vende juicios morales de salvación y condenación según corresponda a la ocasión.

Otra vez el diablo lo llevó a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: Todo esto te daré, si postrándote me adoras. (Mateo 4, 8-9).

De diversas maneras, todo el engaño está orientado a que Jesús “infle su Ego”, crea que puede hacer todo por sí mismo y se deslumbre con esa sutil excitación del poder.

Posiblemente Alicia no tiene idea alguna acerca de quién es Jesucristo, ni pretende algo de él, pero aunque no lo sepa, está obligada a sincronizarse con él. ¿Por que? Porque Jesucristo es un Arquetipo y los arquetipos atraen hacia sí a todo aquel con el que encuentran correspondencia.

Tal vez no comprendas lo que te comento en este momento, pero es importante que lo sepas porque puede sucederte. Alicia, lamentablemente, no lo sabe y ha perdido mucho tiempo por este desconocimiento.

AREN. ANIMALES

Publicado: 28 octubre 2017 en duelo, niños, paternidad

El día que Aren nació, el gato que vivía en la casa de su padre fue aplastado. El detalle no pasó desapercibido en la comunidad.
Pocos días antes de nacer el primogénito de Aren, su gato negro abandonó el hogar. Algunas semanas después de nacer la hija de Aren, su gata murió junto a él.

Aren recuerda el día que miró cara a cara a un gran predador, a poco metros de distancia, sus ojos grandes y la mirada poderosa.

Ensayo: la pérdida de una mascota

Las mascotas son muy importantes para nuestros niños y, puesto que ellos son nuestros maestros, es importante interrogarnos sobre esto.

Cuando un niño pierde una mascota, parte de su mundo interno se va con ella: sus vivencias, sus alegrías y horas de juego conjuntas, su compañía, su contacto cuerpo a cuerpo tan estrecho. Ello ayuda a los a aprender los procesos de duelo, tan importantes para la vida de grandes y chicos.

Sólo una ridícula racionalidad griega que despreciaba los niños -te lo recuerdo, los griegos eran paidófilos- nos puede cegar los ojos ante el mundo de la infancia.

Volviendo al tema, cuando un niño pierde a su mascota, tenemos que ayudarlos con el duelo y enseñarles a hacer esta proceso de despedida de un afecto. Podemos hacerlo buscando y leyendo algún cuento clásico sobre niños y mascotas. También ayudamos al niño en su duelo intentando crear algo con él, podemos escribirle una carta al animalito, por ejemplo, o hacerle un dibujo que guardemos como su recuerdo.

Existe otro aspecto importante de esto, que se refiere a que en las culturas aborígenes los animales son muy importantes. En las culturas locales, el jaguar o algún animal terrestre, ha desempeñado algún papel mitológico destacado, así también las águilas. Hablar de esto ayuda a los niños a contenerse, aprender a controlar las emociones. Se trata de externalizar, verbalizar, el vínculo con el animal.

Pero… Hay otro aspecto a tener en cuenta. Las pérdidas de animales suelen ser disparadoras de otras pérdidas, y una cosa podría vincularse inconscientemente a otra y desatar la tristeza en el niño o niña. Estos son los escenarios posibles, a mi modo de ver, ante la pérdida de los animales domésticos. Somos nosotros, los papás y mamás, quiénes vamos a decidir qué hacer. Cómo siempre, ser consciente de lo que está sucediendo a nuestros niños es una de las mejores defensas.

AREN. DESESPERACIÓN

Publicado: 28 octubre 2017 en Inconciente Colectivo, paternidad

El joven arribó a la costa de una pequeña isla con su embarcación, subió la parte delantera a suelo firme y junto a ésta dejó un bulto de cuero. Descendió y caminó por el lugar sin encontrar nada que llame su atención. Regresó a junto a su barca y, al levantar el objeto de cuero y sogas, una nube de avispas lo rodeó completamente.

Aren corrió y se sumergió en el agua, el miedo y la tensión no le permitieron contener la respiración más que algunos segundos. Al emerger, aquella multiplicidad de mortíferos animales se hallaba allí presente en el cielo azul, sin dudas esperándolo. Aren comenzó a correr de un lugar a otro, con el agua hasta las rodillas, volviendo a sumergirse una y otra vez sin lograr que la enorme masa fragmentada de aguijones voladores se apartara de él.

El joven comenzó a perder el control, el pánico podía lograr esto. La desesperación lo llevó hacia los gritos, los gritos al llanto, el llanto al pedido de auxilio a su madre que no estaba allí. No podía controlar la situación, ni la exterior, ni la interior. La tensión aumentó a niveles jamás experimentados por este niño, tanto que no pudo soportarlo más. Aren se entregó.

Su llanto no era por miedo, era el lamento de un duelo, algo había perdido para siempre aunque no sabía qué.

Entre el desconsuelo infinito y un agotamiento extremo, Aren deslizó su medio de transporte, subió a él sin recoger más que un remo de madera, y se introdujo en las aguas azul profundas. Un manto bordó cubría partes de su cuerpo, remos y embarcación. Su impulso era lento, como introduciéndose en la muerte.

De 100 a 300 metros pueden seguir estas avispas a su objetivo, según su agresividad. Una por una, ellas se fueron retirando como tras haber cumplido su misión, sin que siquiera una de ellas lastimase a Aren. En medio de su comunidad de pié, que lo observaba sorprendida, Aren atravesó la zona con la mirada perdida, sin poder reconocer a nadie y sin que nadie pudiera reconocer lo que había sucedido. Absolutamente exhausto, bañado en lágrimas y sudor, arribó a su encierro.

Ensayo: emergencia del Inconsciente Colectivo

Las historias de Aren, como las de Alicia, remiten a casos reales. Mientras que Alicia remite a la estructura de la melancolía, Aren lo hace respecto de la función paterna, a nivel individual y colectivo. Estos ejes de análisis convergen sobre problemáticas existenciales, puesto que es precisamente la melancolía una de las vivencias del dolor que permite reflexionar en profundidad sobre esta cuestión y es, precisamente, la función paterna la única respuesta a la desolación y desestructuración de la melancolía que, como toda patología severa de la mente, intenta restituir la función del padre como medio de evitar el agujero negro de la desintegración psicológica.

La vivencia descripta es una experiencia de desintegración del yo, la muerte derriba en un instante toda pretensión del Ego de afirmar su fortaleza individual. Es interesante notar que las avispas son un “animal múltiple”, si me permitís la expresión; actúan con un alto grado de consciencia colectiva por lo que hacen espejo de la desestructuración que padece Aren en ese momento. Por otra parte, las avispas también resultan emergentes de un proceso que remite al Inconsciente Colectivo.

Es interesante pensar en que la naturaleza posee, entre su abanico de posibilidades, esta situación en la que se dan las condiciones para la muerte del joven y, sin embargo, esto no sucede. Me pregunto: ¿qué es lo que hace la naturaleza en ese momento?, pero no encuentro una respuesta sencilla.

Una parte del sí-mismo de Aren murió esa tarde, pero otra extrajo su poder de allí.