¿Por qué no quieren volver con sus familiares?

Hombres en la calle y un mensaje mudo que derrumba estructuras del patriarcado. Al estilo Lao Tsé, una verdad desde la no acción que ningún ideal quisiera escuchar.

Serie no-acción

Con este artículo damos comienzo en esta web a una serie de ensayos sobre la no-acción, concepto traducido por la Psicología Junguiana de la sabiduría china y que coloca muy cerca el pensamiento de Lao Tsé -uno de los pilares fundamentales de la cultura china- y las enseñanzas de Jesucristo.

Se trata de un concepto que parece de menor importancia en la teoría psicológica pero que golpea en el centro del racionalismo y del voluntarismo occidental, o sea, en el orgulloso: “¡Yo puedo todo!”

Hombres en la calle

Cuando alguien que trabaja y tiene una vida socialmente adaptada como yo observa a uno de estos hombres, suele decir:

¡Por qué no se ponen a trabajar! ¡Son unos vagos!

Así que yo, supuestamente cristiano, me voy deslizando hacia el juicio de valor y la acusación.

Muy distinta sería la interpretación que de estos hombres realizaría el sabio chino del siglo VI a.C.; sus respuestas son muy claras y sencillas:

No lo sé. No hay un juicio de valor. No hay acción.

Síndrome de Matías Pascal

Lo que sucede con estos hombres tiene un diagnóstico, en muchos de sus casos, ya que la ciencia necesita de un diagnóstico para poder intervenir; o sea: un juicio de valor.

Voy a intentar dirigirme en mayor profundidad y no mirar lo que dice la formalización racional sino intentar descubrir el corazón de la Sombra, la sombra de mi acusación.

Tercera fase de la función paterna

En otros ensayos he tratado el tema de la paternidad, mostrando tres estadíos que, en pocas palabras, se entrelazan de esta manera:

  • Padre empático: aquel que acentúa el vínculo emocional como eje central del vínculo con sus hijos.
  • Padre terrible: limita y coacciona a sus hijos por medio de la fuerza física o mental.
  • Padre donante: el que transmite a sus hijos un modo de afrontar el mundo externo al hogar protector.

¿No es preferible que vuelvan con sus hijos, al menos para estar presentes?

Así comienza a vislumbrarse otra realidad, algo quizás aterrador. Este tercer estadío de la función paterna nos permite comprender que es posible una “donación oscura”, diferente del padre terrible de la segunda instancia. Éste último es coactivo, aquel es éticamente destructivo y enseña un modo de afrontar el mundo externo, pero maligno.

Si detenemos un instante nuestro juicio de valor acerca de cómo deberían -idealmente- ser las cosas, podemos escuchar sutilmente la voz ancestral de Lao Tsé:

Quizás está bien que así sea. Quizás esto tiene sentido.

Qué sentido tiene

Estos hombres marginales han depuesto su vida y han logrado que “el mal” no pase a sus hijos, han construido una muralla que pagaron con su ausencia, pero muchos de nosotros sabemos que hay presencias que son mucho peores que las ausencias.

Él, ese hombre, es mi sombra; con ello quiero decir que tomo consciencia de que en mí, como en cada hombre y padre, existe un enorme potencial destructivo que tenemos que asumir y aprender a encauzar sanamente.

La buena noticia es que estos hombres que despreciamos tienen algo esencial que mostrarnos. Así, logramos una mayor integración de nuestra propia Sombra y la de la sociedad, que los psicólogos nos ocupamos de mostrar. Ésto es crecimiento para nosotros.

Un último comentario: si padeciste la falta de tu padre estoy seguro que me vas a comprender y también vas a poder suspirar tranquilo/a. Si no, me vas a tener que juzgar. Esto resulta insoportable.

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Fuente de imagen: extraída de http://www.saladillodiario.com.ar; El croto y la maestra: una historia real y conmovedora.

La grieta y la integración

En el instante de la historia en el que vivo, la mentalidad de la época me arroja una concepto a la consciencia, como si fuese el oleaje del mar que arroja sobre la costa un objeto que llama la atención de un caminante ocasional. Este término es: “la grieta”.

Un concepto Junguiano

Carl Jung planteó que los símbolos de una sociedad -sus ideas, mitos, significados centrales- poseen dos aspectos: uno positivo (llamado numinoso), y uno negativo (la sombra). Ambos realizan un juego de complementos en el que la sombra permite ver un aspecto rechazado por la parte opuesta, que por lo general se asocia al ideal del Yo de un individuo. El trabajo del Yo es lograr integrar en su existencia esa dimensión que es expulsada porque causa su desagrado. Si, por ejemplo, tenemos dos partidos políticos contrapuestos, cada uno crecerá y se alimentará de lo que el otro deja como resto de debilidad, intentando hacerse fuerte en contraposición. Esto sucede a diario en todos los planos de nuestras vidas, sin embargo, no es la integración de la Psicología Junguiana.

¡Por favor, matrimonio no!

Veo con asombro como las nuevas generaciones rehúsan la idea de “casarse para toda la vida”. Digo “con asombro”, no “con rechazo”, porque entiendo que nuestro tiempo necesita elaborar muchas cosas antes de poder volver a configurar la trama de un matrimonio, y ello en gran medida debido a la violencia que los hombres han generado sobre las mujeres.

El ideal (aspecto positivo) recibe en nuestra época el retorno de la sombra (aspecto contraparte) que lo rechaza. Si me interrogo aún más acerca de este tema, comprendo que el conflicto no se produce desde quiénes rechazan esta institución social, sino que el elemento tóxico se produce en una educación idealizada del vínculo conyugal que no prepara a los jóvenes adecuadamente para afrontar las problemáticas de un matrimonio.

Suelo preguntar a los consultantes:

¿Sabés por qué llevás la alianza en la mano izquierda?

Aprovecho para formularte también a vos la pregunta. ¿Lo sabés?

En el ritual católico del matrimonio, llega el momento en que los esposos se toman la mano derecha uno al otro y, luego, el hombre coloca el anillo en el dedo anular de la mano izquierda y la mujer realiza lo mismo con el hombre. Parece que este ritual proviene de una tradición gnóstica de la Edad Media, su simbolismo es muy fuerte porque estos actos quieren decir que el hombre y la mujer se unen por su voluntad y su esfuerzo (mano diestra), pero la alianza significa que uno respecto del otro encierra -cuida- la parte siniestra de su cónyuge (antiguamente, la mano izquierda se denominaba “siniestra”). Esto muestra un proceso que atañe al fundamento del matrimonio y que implica, necesariamente, tanto una dificultad como una oportunidad.

Existen aspectos más complejos involucrados en este tipo de unión entre un hombre y una mujer, por ejemplo en lo relativo al interjuego mutuo de proyección luz-sombra que realizan mutuamente en espejo; sin embargo, sólo pretendo dar un pequeño ejemplo y no ahondar en la temática.

Limosnas sentimentales

La ilustración anterior me permite volver al tema de la integración, para poder mencionarte que existen vidas de muchas personas que ninguna religión quiere integrar, porque todas se fundamentan en el preconcepto hacia el otro.

A esta espiritualidad “emparchada”, a la que le es presupuesto el juicio de valor y le subyace el rencor, jamás podrá lograr la integración real del “corazón” del otro sino que, tarde o temprano, le pedirá su sumisión. De esta manera, el fundamentalismo se torna una premisa para odiar puesto que no comprende la integración.

Se trata de un tema difícil de aceptar. El encuentro de Jesús, hace 2000 años, con los judíos que quieren apedrear a una mujer adúltera saca a la luz el fallo de los moralistas para integrar, no porque sean asesinos -que lo eran-, sino porque Jesús hace emerger el pecado de ellos:

El que no tenga pecado, que arroje la primera piedra.

Lo que en un espejo invertido de la realidad resulta inadmisible no es el adulterio de esta mujer, sino el propio resentimiento de los religiosos.

Una pieza esencial

El problema escala aún más en su complejidad. Creo que el día en que Jesucristo elige aparecer resucitado ante María Magdalena rompe todos los esquemas; justamente esta mujer que desborda de erotismo y sensualidad es la elegida por el mesías.

“¿Cómo haremos para convertirla en monja?”

Pero ella, con todo lo de rechazado que porta su estética, resulta una pieza clave en la difusión del cristianismo, su potencia espiritual no la asemeja a ninguna otra mujer.

Lo que pretendo decir es que aquel que es divergente, al ser integrado, resulta una pieza esencial en el plan de vida de la comunidad que lo integra, ya que trae una cualidad o talento único. Toda persona espiritual debería saber esto, sin embargo, abunda la “domesticación de las almas”.

Esta asignación de Sentido a la vida de ella… es lo que sana.

Gracia irremplazable

Una restauración difícil de aceptar por el religioso, porque le exige darle un lugar especial al otro, “al que no es como yo, teológico y moral”. Esta asignación de Sentido a la vida del otro -pensemos en una abortista para un cristiano- resulta insoportable. El religioso puede decir: “una vez que cambies y pienses como yo, vas a ser aceptada por Dios”, pero está muy lejos de poder reconocer que su vida, la de esa mujer, es una clave esencial para la divinidad. Ésta es la restauración de Jesucristo en el Evangelio, una valoración del otro, no una descarga de reglas puritanas.

Qué lejos estamos

Si miro atentamente las religiones (tal vez no todas), observo claramente una división entre “los salvos” y “los condenados”; tarde o temprano, por aquí o por allí, esta división aparece en base a una regla o concepto que diferencia una cosa de otra.

La Psicología Junguiana en el comienzo del siglo XXI me trae el concepto de Sombra y de integración que me permiten comprender un poquito más de aquel mensaje tan antiguo y aún tan lejano de nuestra comprensión contemporánea.

Una oportunidad para Argentina

No me gustan las acusaciones que desde la opinión internacional se dictan sobre Latinoamericana y, en particular sobre mi país. Argentina no es cambiante ni inestable, esta nación no es inmadura. Todavía no han hecho el esfuerzo suficiente por integrarnos. Argentina es Ánima, en su psiquis colectiva prevalencen las cualidades de la mujer.

No es tan terrible. ¿O sí?

La integración como acto de creatividad

El concepto psicológico de empatía permitió tocar el corazón del otro desde un punto de vista afectivo. Ahora, el concepto junnguiano de integración nos permite crear un sentido para el otro en mi propio plan: él o ella revela mi Sombra, sólo él/ella. Esto representa un punto de vista creativo.

¡Dios es creativo!

Tu enemigo te necesita

Pienso que muchos acontecimientos sociales se producen de modo paralelo con muchas situaciones que vivimos los individuos. De esta manera, las experiencias colectivas quedan anidadas en el Inconsciente Colectivo generación tras generación como las distintas capas de sedimento bajo nuestros pies que, tras miles de años, la naturaleza fue arrojando hacia lo más profundo de la tierra.

Sin embargo, de tanto en tanto, en distintos lugares, las erupciones volcánicas nos arrojan nuevamente a la superficie aquello que está en el corazón de nuestro planeta como lava incandescente que, luego de enfriarse, permite a los investigadores el análisis de ese material y conocer, justamente, los minerales y materiales que fueron arrojados.

Te decía que algo similar sucede con las vivencias de la humanidad que van quedando sepultadas con el transcurrir de los años. En mi momento presente, un sector de la sociedad se alza frente a otro desde hace años, con distintas irrupciones de agresiones pero con el mismo tema reiterativo de la confrontación. Desde la Psicología Junguiana, podemos interpretar que esta confrontación no nos deja crecer porque busca someter o superar al otro, cuando el crecimiento debería permitir al individuo y a la sociedad el crecimiento mutuo dado por los distintos puntos de vista.

Un conflicto que no sucedió

Permitime mostrarte una confrontación que no fue, una de hace muchos años y que posee ocultas algunas ideas increíblemente valiosas para afrontar la actualidad; como aquellos minerales que el volcán nos trae desde el interior de la tierra, esta historia nos trae una sabiduría ancestral de inestimable valor y “supercondensada” en pocas frases…

Al entrar Jesús en Cafarnún, se le acercó un centurión y le rogó:

‘Señor, mi criado yace en casa, paralítico y con muchos sufrimientos.’

Jesús le dijo: ‘Iré a sanarlo.’

(Mateo 8, 5-7.)

El concepto de Sombra

Te paso un par de conceptos para hacer este análisis:

Jesús = Yo; centurión (soldado romano) = enemigo (la Sombra).

Cafaranún fue un lugar muy cálido para Jesús, a él le gustaba ir a esa ciudad, muchos de sus amigos vivían allí; era un lugar de encuentro fraterno, como el que todos buscamos con nuestros amigos y aquellos con los que conformamos nuestro ámbito de pertenencia (los del mismo club de fútbol, los de la iglesia, los que comparten con nosotros una actividad laboral o afición, etc.). Sin embargo, al llegar de viaje a este lugar, el Yo se encuentra con su Sombra, con el enemigo -los romanos habían esclavizado a la comunidad de Jesús y los centuriones eran los encargados militares de hacer cumplir el sometimiento al césar de Roma. Y aquí tenemos nuestra primera clave de análisis:

La Sombra-enemigo aparece frente al Yo porque necesita su ayuda.

Este relato arquetípico (se trata de un patrón de la psiquis humana lo que el pequeño texto relata) muestra que ante cualquier situación de confrontación que se presente a una persona o grupo, la manera de solucionar el problema es interpretando la necesidad de la otra parte, jamás juzgándola. Parece muy sencillo y que todos estamos de acuerdo, sin embargo, no resulta agradable pensarlo así, menos aún si se trata de confrontaciones que implican violencia. Pero aquí la clave es “interpretar”, o sea: entender qué es lo que está pasando con el otro, por qué piensa o actúa de esta manera.

El quitar la mirada de la violencia del otro y enfocar la necesidad, es una herramienta psicológica para salir internamente de la frustración y el dolor. Intentar comprender muchas veces detiene la violencia. No se trata de una receta mágica, porque éstas no existen, pero puede ser un gran recurso en muchas ocasiones. Sigamos un poco más…

Escuchar y sanar

El agresor sabe que está frente a su víctima, sabe que Jesús es un esclavo de Roma, pero también sabe que este hombre no están juzgándolo ni haciendo nada en contra suyo. Esto le permite expresarse, le permite contarle lo que está pasando en su vida, algo que le produce mucho dolor…

Cuando pienso en estas líneas que escribo, estoy pensando en los debates contemporáneos entre abortistas y no abortistas. Sea cual sea tu postura, sin dudas también del otro lado hay una necesidad, aún cuando se trata de un opresor. Quisiera intentar descubrir cuál es esa necesidad… ¿tal vez la de sanarse? ¿sanarse de qué?

Sanar el corazón del hombre sometido por el patriarcado violento

Hay un símbolo más en esta historia y que es de suma importancia: el criado.

Criado = ?

¿Podés descubrir qué simboliza el criado enfermo de tu enemigo? Entonces ya estás sanándolo.

Este personaje mencionado que no aparece en la escena es la Sombra del centurión, lo que no está funcionando en su vida, una parte de sí mismo que se muere o sufre en extremo. Esto es: el enemigo patriarcal y violento tiene dentro suyo una parte de sí que le produce terrible dolor y contra la que no sabe qué hacer. Para ello, necesita de su opuesto, alguien externo a él que es espejo de su criado, puesto que ambos son sus “esclavos”. Pero al acercarse a pedir ayuda al sanador, reconoce algo más allá del poder.

Si algo caracterizaba al imperio romano fue claramente el poder: poder de someter, controlar y matar. Centuriones romanos, manipulados por los dirigentes judíos, asesinaran un par de años después de este hecho al mismo Jesús. No obstante, este hombre vive en carne propia el sufrimiento y reconoce dónde buscar la salud: fuera del poder; abajo, entre los sometidos hebreos.

Ley del aborto: el día después

El 8 de agosto de 2018 en Argentina se debate una ley sobre la legalización del aborto. Este día marcará un antes y un después en la historia de mi país. En una especie de “ventana del Cielo” es posible ver cuál es la decisión Dios, qué es lo que él piensa e, incluso, lo que va a hacer. Permitime que te lo muestre…

En el Inconsciente Colectivo

Hace aproximadamente 4000 años -o tal vez más- vivió un hombre que levantó un puñal para realizar un sacrificio a la divinidad, o a lo que él creía que lo era. Vivía en un contexto en el que muchos hombres lo hacían, y él era uno de ellos. Levantó un objeto punzante en dirección a su víctima, para librarse de sus pecados, de sus errores y de sus culpas.

Convencido de que el mal que sentía dentro suyo, ese vacío terriblemente desolador que lo acechaba día y noche, iba a calmarse de este modo, recogió piedras de distintos tamaños y preparó un altar. Se hallaba sobre una montaña, lugar simbólico de lo espiritual, de lo alto. Recogió ramas secas para el fuego y con un fuerte amarre sujetó en aquel lugar su sacrificio. Levantó la daga, ya había sacrificado muchos animales de esta manera, siempre primogénitos por ser señal de que entregaba a Dios lo mejor de sí. Pero esta vez era distinto, estaba convencido de que en esta oportunidad sí lo lograría, llegaría a alcanzar la tranquilidad de su alma que nunca había logrado recobrar desde que debió abandonar, por las lucha de clanes, su hogar paterno.

Esta vez era distinto, porque bajo su puñal levantado en alto no se hallaba el chivo expiatorio ni el cordero primogénito, allí estaba su propio hijo que con ojos llenos de lágrimas y terror lo miraba con desesperación y dando gritos sordos que nadie podía escuchar.

El nacimiento de un arquetipo

No sabemos cómo ni por qué. Pero algo sucedió aquel día, un día que no fue uno más en una época en la que esto sucedía recurrentemente. Algo detuvo la mano de aquel hombre y marcó el destino de todos sus descendientes hasta el día de hoy. Ante un padre filicida nació la consciencia de Dios como Padre como jamás nunca existió en la humanidad. Una especie de paradojal inversión de la realidad.

Dos mil años más tarde…

Un rey romano decide que todos los niños menores de dos años deben morir pues teme que alguno de ellos ocupe su lugar de poder. Sus soldados ejecutan la orden. Tal impacto sobre la sociedad produjo este hecho que fue relatado simbólicamente para la historia de esta manera:

Y el dragón se paró frente a la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo tan pronto como naciese. (Apocalipsis 12:4 RVR1960)

Surgió allí el cristianismo que no sólo doblegó al imperio opresor convirtiéndolo enteramente a sí, sino que produjo la marca más punzante de la historia de la humanidad.

Siglo VIII aC, muy lejos del mundo cristiano…

Se levanta un héroe entre los dioses griegos. Él no es un dios, sólo un hombre que se destaca por su inteligencia. Él es Ulises y su Odisea relatada por Homero comienza cuando decide no sacrificar a su hijo Telémaco y partir a la guerra -La Ilíada. Luego, una gran nación griega emerge desde este momento fundacional.

Argentina 1976 y 1982

Época de dictaduras militares, muchos niños y jóvenes son asesinados cruelmente por los gobiernos de facto. Hoy, aproximadamente 40 años después, el poder militar argentino se halla completamente devastado y sin haber padecido ningún ataque externo. Colpasó solo, por sí mismo, como lo hizo aquel imperio romano.

8 de agosto de 2018

Te prometí mostrarte el futuro y el pensamiento de Dios que, por alguna extraña razón, quiso mostrarme. Mirá sus ojos, su mirada decidida y penetrante. Nada nuevo bajo el sol sucede hoy para él, esto ya lo ha visto en su mente infinita como así también su decisión. La decisión ya está tomada: su mano va a detener el sacrificio, suceda lo que suceda. Es un patrón cultural, un arquetipo. De la misma manera en que nació y se desarrolló una generación en reacción al abuso militar, nacerá, crecerá y se desarrollará toda una generación con la consciencia de que su progenitora quiso abortarla.

Aunque hoy no lo comprendas, la próxima generación será acunada en Argentina por el cristianismo evangélico.

Pero tú eres el que me sacó del vientre; el que me hizo estar confiado desde que estaba a los pechos de mi madre. Sobre ti fui echado desde antes de nacer; desde el vientre de mi madre, tú eres mi Dios. No te alejes de mí, porque la angustia está cerca, porque no hay quien ayude. (Salmos 22:9‭-‬11 RVR1960)

Ausencia paterna: temas de la presentación del libro

Foto. Presentación pública del libro realizada el 14 de julio de 2018 en LOXS_BAR (SF, AR).

La presentación del libro “Alicia sin Espejo. Una era sin Padre”, giró en torno a los efectos de la ausencia paterna y las posibilidades de su restitución en la psiquis.

La pregunta acerca de qué es un papá desde la perspectiva psicológica es tratada en el libro. No obstante, puedo realizar un acercamiento a través de una hipótesis de la Antropología llamada “La niña de Dikika”.

Foto. Durante la presentación.

Lucy

Se trata de un hallazgo arqueológico de gran importancia para la ciencia y que data de pocos años. En la zona austral de África, investigadores hallaron los restos de un homínido de 3.500.000 años aproximadamente; se trata de una hembra joven que posee en su parte superior (de la cintura hacia arriba) una estructura corporal similar a la de un mono; sin embargo, el descubrimiento permitió reconstruir una de sus piernas y, en particular, uno de sus pies, mostrándose el dedo pulgar atrofiado y rotado (en los monos, este dedo se opone a los cuatro restantes formando una “pinza”, al igual que sus manos), con ello se puso en evidencia que esta niña seguramente había alcanzado -junto con su grupo- la bipedestación. Posiblemente se trató de un grupo de primates que anteriormente vivió en los árboles pero que se vio obligado a bajar a la sabana africana, quizás en busca de alimento. Sea cual fuera el motivo, debieron abandonar la vida en los árboles.

Foto. Junto a la diseñadora del libro: Rocío Vadell.

Una vez en el suelo, los pastos cubrían la visión de esta especie que caminaba en cuatro patas con lo que se habría visto obligada a erguirse y adaptar su marcha al uso de sólo dos extremidades. Esto produjo cambios evolutivos muy fuertes, puesto que las monas llevan a sus crías sobre sus espaldas; una vez de pie, sus pequeños no podían sostenerse por sí solos y ella debió trasladarlos hacia adelante sujetándolos con sus manos. Esta situación produjo la estimulación visual directa del futuro niño o niña, acrecentando enormemente su desarrollo cerebral y cognitivo por el contacto cara a cara con su madre, que le daba un rostro donde verse reflejado a sí mismo. Pero ella se vio limitada en el uso de sus manos a la hora de recolectar alimentos, por lo cual necesitó de la cercanía del macho que la ayudase y, para lograrlo, se volvió receptiva sexualmente durante todo el ciclo femenino, a diferencia de otros primates que, por lo general, sólo se aparean durante los días fértiles del ciclo reproductivo de la hembra.

Esta hipótesis antropológica nos da una perspectiva posible acerca del origen de los vínculos afectivos primarios en el ser humano. Independientemente de la conexión evolutiva o no con la especie de Lucy, la presencia del padre ha sido fundamental para el desarrollo sano de los grupos humanos, tanto para las mujeres como para los niños. A su vez, la presencia del hombre estimula las capacidades lúdicas de los niños mayormente que las madres, con lo que se observa que aún en los bebés su participación en la crianza resulta muy beneficiosa para los niños y las niñas.

Foto. Dedicatoria para una amiga muy especial: Elvira.

Foto. La presencia del público superó las expectativas previas y el número de sillas disponibles.

Alicia sin Espejo. Una Era sin Padre

¿Por qué Alicia?

Porque remite a un arquetipo de nuestra psiquis. Podría haber sido Mafalda o Patoruzito.

¿Por qué sin Espejo?

Porque no puede acceder al mundo de la fantasía y de la imaginación infantil.

¿Por qué una era?

Porque con los espejitos de colores por oro nace una etapa de la humanidad.

¿Por qué sin padre?

Porque es la marca de un patrón que repite Latinoamérica?

¿Qué es un padre?

Lo responderá el libro.